Codia

Según el Codia las edificaciones en La Altagracia peligran frente a un terremoto

Higüey. – La República Dominicana como Puerto Rico tienen fallas geológicas que representan los lugares propensos a que se genere un temblor de tierra, y por ende la provincia La Altagracia no está exenta del mismo, así lo informó el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), filial La Altagracia.

El ingeniero civil, Iván Castro del Codia, informó que esta provincia está en una zona peligrosa porque está rodeada de fallas, aunque las mismas han estado en equilibrio por más de 70 años; por lo que entiende que se está en la época en la que podría pasar un terremoto de más de ocho puntos n la escala Richter.

Indicó que mientras más superficial es el terremoto más efectos negativos tiene y que mientras más cerca al lugar donde se produjo se dan dos movimientos, uno estilo serpenteante y otro que es como brincando, son más peligrosos.

En cuanto a las construcciones en la provincia, indicó que se tiene un gran problema con las empíricas, realizadas por personas que no son profesionales en el área, que a la hora de construir no toman en cuenta los parámetros necesarios para realizar la edificación, como es el tipo de suelo.

Indicó que en el municipio de Higüey existen suelos arcillosos y que para construir ahí debe ser de forma distinta, porque literalmente el suelo se puede licuar frente a un terremoto, es decir, que se mueve como si estuviera líquido y queda la edificación sin sustento.

Manifestó que las edificaciones más vulnerables frente a un sismo son las casas y los negocios sencillos, porque muchos no están bien construidos pues en su mayoría no poseen un estudio de suelo, y se suben estructuras en paredes divisorias o de linderos, lo que implica un peligro mayúsculo. Esto se debe a que la gente solo tiene conciencia del precio del momento y sin mencionar la calidad de los materiales que suelen buscar para sus propias construcciones.

Indicó que no solo estas construcciones peligran, que hay un porciento muy alto de las edificaciones que lucen de gran envergadura y que tienen problemas en la supervisión de lo que se hizo.

Detalló que en la sociedad no hay una cultura de terremotos, por lo que recomendó, diseñen un programa donde eduquen a la población sobre qué hacer, antes, durante, y después de un terremoto.

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