SALUD Y VIDA/ Los buenos modales perdidos

Emilio Jiménez.

Emilio Jiménez

Es el nombre con que se describe al estado permanente de agotamiento físico, emocional y mental, derivado del hecho de estar comprometido con situaciones altamente demandantes a nivel físico y emocional; con recompensas escasas o casi nulas.

Este síndrome se convierte en la respuesta (una nutrida sintomatología) que se origina en el organismo, debido a la exposición a un estado de estrés intenso.

Esta afección anteriormente se asociaba a los trabajadores asalariados. Pero actualmente, abarca también a las mamás. En lo que a las madres y amas de casa se refiere, este síndrome puede llegar inclusive a afectar la salud y la calidad de vida de las mujeres que lo padecen; desarrollándose en algunos casos patologías relacionadas con el mismo y problemas familiares.

¿Qué factores inciden?

La aparición de este síndrome se produce cuando se conjugan una serie de factores, que propician su manifestación. Estos están relacionados a las dificultades que existen para la conciliación, entre las diferentes actividades que desarrolla puede ser en cualquier momento teniendo en cuenta los factores endógenos y exógenos.

La mente, se implanta la idea de pretender ser una persona perfecta; tratando de compaginar tanto el trabajo como la vida cotidiana (y en ocasiones el externo), con las obligaciones del tipo familiar, personal y social; lo que desencadena una cantidad importante de obligaciones y tareas que no parecen tener fin. Es aconsejable de igual forma, seguir hábitos saludables como una dieta sana, ejercitarse y por último, aunque determinante, descansar lo suficiente.

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