Vista panorámica de Miches y la bahía.
Vista panorámica de Miches y la bahía.

Ruta del Cangrejo Azul, una excursión para atraer turistas a El Seibo y Hato Mayor

Artice

YANIGUA, Hato Mayor. Si se recrea una conversación entre vecinas, La Altagracia con su Punta Cana (3.6 MM de turistas en 2017) es la provincia que se puede tocar el pecho a la hora de presumir quién es el rey del turismo en República Dominicana.

Pero sus vecinas El Seibo y Hato Mayor, también pueden darse el lujo de exhibir sus bellezas de las montañas, lagunas, ríos, saltos, playas, llanuras y paisajes naturales que las rodean. Para el 2019, El Seibo con Miches irá a la conquista de turistas: en este municipio de más de 21,000 habitantes sustentados en la pesca y en la ganadería, se levantan dos proyectos que abrirán sus puertas el próximo año.

En la virgen playa Esmeralda, se construye el Club Med Miches, de 327 habitaciones y villas; y el Grupo Cisneros levantará Four Seasons, una obra de 169 habitaciones y 28 residencias. Ambos aportarán más de 2,500 empleos a este pueblo.

Hasta que llegue el momento de que también sean anfitrionas, estas dos provincias buscan que los huéspedes de La Altagracia vayan a conocer sus bellezas, y para ello han trazado la estrategia de exhibir sus ranchos ecoturísticos con la Ruta del Cangrejo Azul, una excusión impulsada por el Ministerio de Turismo (Mitur) que abarca las comunidades de la carretera Bávaro-Miches-Sabana de la Mar.

Contará con 54 restaurantes donde se venderá, además del cangrejo azul, mariscos, tilapias, y otros productos gastronómicos. La belleza de este trayecto de unos 100 kilómetros inicia en Uvero Alto, al norte de Punta Cana.

Luis Simó, director de Asuntos Integracionales y gestor de la Ruta Cangrejo Azul
Luis Simó, director de Asuntos Internacionales  y
gestor de la Ruta Cangrejo Azul

Desde allí, el verdor del bosque, una mirada al río Maimón, único navegable en La Altagracia, son parte de los atractivos que pueden apreciar los excursionistas. Seguido el recorrido, a varios minutos de cruzar la frontera entre La Altagracia y El Seibo, está Montaña Redonda. Otros atractivos que se observan en la ruta son la cordillera de Miches, las lagunas El Limón y Redonda, playa Esmeralda y la Bahía de Samaná.

La Ruta Gastronómica del Cangrejo Azul es una estrategia del desarrollo territorial que busca a que las comunidades de la costa atlántica, como Las Lagunas de Nisibón Los Guineos, el Cedro, Miches, La Gina, Las Cañitas y Sabana de la Mar, impulsen su gastronomía y el turismo sostenible, según sostiene Luis Simó, director de Asuntos Integracionales para Internacionales del Mitur.

Este organismo acordará con tours operadores y empresas de excursiones para enviar a vacacionistas desde Bávaro y Punta Cana. “Se ofrecerá el cangrejo azul como un manjar gourmet de primer orden.

La idea es crear un producto que sirva de oferta turística para atraer una parte de los más de tres millones de turistas que viene a Punta Cana”. El pasado 10 de septiembre, el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop) juramentó en Miches a los alcaldes de esos pueblos como miembros del comité gestor responsable de dirigir la cooperativa de la Ruta.

De amas de casas a empresarias turísticas

El Mitur está entrenando a unas 54 mujeres de esas comunidades en la creación de platos de pescados y mariscos. También, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) les dará cursos de emprendendurismo para convertirlas en 54 empresarias, y a través de la Banca Solidaria se les otorgará préstamos para montar sus restaurantes, según manifiesta Simó.

El profesor agrega que están trabajando con el Viceministerio Costero y Marino de Ministerio de Medio Ambiente para reunir a los pescadores convertirlos en criadores del cangrejo azul, de jaiba, tilapia y otras variedades del mar.

“Con esto se logran dos objetivos: primero, logramos una mayor conciencia ambiental; y segundo, logramos articular un sin número de empresas criadoras que puedan suplir los productos de la Ruta Gastronómica”.

A través de la Fundación Atabey están ofreciendo asesorías para crear fincas de plantas medicinales y aromáticas que se usarán en gastronomía. De igual forma, están impartiendo cursos de masaje para que dentro del menú que ofrecen las excursiones, también incluyan el spa. Ya en Nisibón se creó el primer vivero turístico y se va abrir otro en Miches. A esas dos comunidades fueron llevadas 22 mil semillas desde el Jardín Botánico.

Simó entiende que un destino turístico no puede arrancar solamente con la belleza natural, sino también deben desarrollar ofertas, rutas señalizadas, guías para las mismas.

Rancho Yanigua y otros puntos de Hato Mayor

Impulsar el ecoturismo sería el suero ideal para sacar a esta joven provincia de 33 años de una lista que la ubica como la décima provincia más pobre del país, acorde a un informe del 2015, realizado por la Unidad Asesora de Análisis Económico y Social (UAAES), del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo. Hato Mayor tiene atractivos que la pueden convertir en un potencial turístico.

Los Haitises, la cueva Fun Fun, el Hotel Paraíso Caño Hondo, Colina de Rey, entre otros. En 2002, fue declarada la primera provincia ecoturística, mediante la Ley 77-02, pero no se han podido ejecutar las metas del plan que se elaboró.

El Rancho Yanigua es otro ejemplo a mostrar: es un área de 29,533 metros cuadrados, ubicado a 10 kilómetros al oeste del municipio de El Valle y a 30 de Los Haitises. Desde Bávaro Y Punta Cana, se organizan excursiones, en las que los turistas van a Los Haitises y luego al Rancho para aprender sobre la producción de cacao, café, y disfrutar un baño en el Salto Yanigua.

Salto Yanigua, atractivo a visitar en Hato Mayor.
Salto Yanigua, atractivo a visitar en Hato Mayor.

Allí, se colocan en la piel mascarilla de barro, obtenida de una mina que hay en rancho. Este atractivo funciona desde el 2008 y recibe unos de 500 extranjeros cada mes.

Además, reciben muchos visitantes locales, como grupos de iglesias, familias y organizaciones. Dentro del menú del Rancho Yaniagua para los turistas está la construcción de un jardín botánico con plantas aromáticas, como son verrón, malagueta, romero, aní y otros sabores, según explica su propietario Simón Durán. También están construyendo 30 pequeñas cabañas encima de los árboles.

La primera está sobre una ceiba africana a una altura de 100 pies. Para subir será a través de una escalera de caracol y una soga halada con un motor eléctrico. El Salto Yanigua, ubicado al lado del rancho, hay un charco de varios metros de ancho.

Para subir la cascada los excursionistas utilizan una soga y una escalera. Sobre esta “cortina” de agua existe la leyenda de que las ciguapas venían al salto a peinarse sus largas melenas, según indica Durán. Si la persona busca una excursión alejada de las redes sociales y la tecnología, el Rancho Yanigua es el lugar ideal, ya que la señal telefónica es casi nula.

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