Roco Ki: la historia de un gigante que no pudo despegar

MACAO, LA ALTAGRACIA.- Desde el acantilado de la playa Macao, donde se puede vislumbrar una hermosa vista de este balneario, hay un camino que atraviesa la maleza. A pocos metros de atravesa esa ribera, se encuentra una casilla de seguridad en estado de abandono, que servía de perímetro entre el área pública y privada.

Como a 1.5 kilómetro de esta división, en medio de bosques, hay un campo de golf bien cuidado por varios obreros, como si se preparara para un partido. Al fondo de este, se observa la cima de unos edificios en ruina, cuyo recorrido hacia el mismo es imposible, porque hay un guardia de seguridad que impide el paso a los curiosos.

Estas devastaciones que se extienden por unos 10 millones de metros cuadrados pertenecen a Roco Ki, lo que en 2005 pretendía ser el megaproyecto que albergaría desde un hotel de lujo, una marina, hasta un museo taino. La obra tendría una inversión de US$5,000 millones, y en su momento se dijo que aportaría unos mil empleos directos.

Hoy día, Roco Ki es lo más parecido a un cementerio. Y precisamente, se dice que fue levantado sobre un camposanto taino. De ahí su nombre, que significa “honrar la tierra y la naturaleza”.

Vista de Roco Ki desde la playa.

Era un ambicioso proyecto que abarcaba el complejo Westin Roco Ki Beach & Golf Resort, el hotel de Starwood Hotels & Resorts Worldwide, que tendría 327 habitaciones y más de 130 apartamentos, un centro de conferencias para más de 500 personas, siete restaurantes, varios bares, un mercado gourmet, y una zona de spa de servicios completos con más de 1672,2 metros cuadrados.

Además, un campo de golf de 18 hoyos, un jardín botánico con manglares para reflejar la flora y el entorno ecológico de la zona, y un museo, que se iba a construir en coordinación con el Museo del Hombre, para exponer los utensilios y reliquias taínas encontradas en el lugar. Es decir, era una combinación del turismo de sol y playa con el turismo de lujo, ecológico, histórico y artístico. Era algo único en el Caribe. Para el 2006, cuando la primera etapa fue terminada, a Punta Cana apenas llegaban unos dos millones de turistas, equivalentes al 52% de lo que recibió el país en ese tiempo, según el Banco Central.

Las proyecciones indicaban que Roco Ki sería el proyecto que iba a impregnar un mayor posicionamiento al destino Punta Cana. Con esta obra se crearon grandes expectativas a nivel mundial, contratando incluso a firmas internacionales para promoción y ventas. Pues, solo en el día de apertura se vendieron US$100,277,500, según informó en noviembre del 2006 Nick Tawil Fernández, gerente de Estates At Macao Beach Resort, empresa desarrolladora de Roco Ki.

Compradores internacionales adquirieron inmuebles en Luxury Beach Front Residences, residencias con vista al mar, EcoDream Villas, Westin Jungles Luxe Bungalows y Westin Cliffside y Hotels Codominiums.

En fases posteriores iba a comprender un puerto deportivo, otros hoteles, tres campos de golf, centro deportivo para actividades de buceo y snorkel, vela, kayac y parasail y tiendas que reflejen la cultura dominicana.

¿Por qué fracasó Roco Ki?

Las razones del colapso del ambicioso proyecto son varias, a opinión  de conocedores de este proyecto que abortó en el intento de arrancar. Las causas de su fracaso albergan, inclusive, relatos mágicos-religiosos, como aquello de que en la noche espíritus indígenas, dueños de esas tierras en el pasado, molestaban a los huéspedes con tambores.

Actual camino al proyecto de Roco Ki

Obviamente, la explicación más atinada al respecto fue la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos que estalló en 2008, tras varios años de inflación. Fue una de las peores en su historia, por encima la Gran Depresión de 1929, según informes de prensa en ese tiempo.

En el 2005, cuando empezó el desarrollo de Roco Ki, también se elevó la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos. Esta consistía en que banqueros y prestamistas otorgaron créditos a baja tasas de interés a miles de estadounidenses, incluso a los que no calificaban para comprar una vivienda. Hubo una ‘fiebre’ en las compras de inmuebles, hasta que los intereses se elevaron y nadie podía pagar.

En 2008, explotó la burbuja y esas familias no podían seguir con el pago, y en consecuencia, las devolvieron a los bancos, debido a que era más barato hacer eso que seguir pagando un préstamo superior al valor de la casa. Los bancos, a su vez, no estaban dispuestos a hacer más préstamos, lo que resultó en una crisis de crédito donde no había dinero en efectivo.

Ese estornudo en la economía de los Estados Unidos causó gripe en todo el mundo, y Roco Ki no fue la excepción. La mayoría de los compradores eran de esa nación.

A raíz de esa debacle, los desarrolladores del proyecto no pudieron sostenerlo y vieron las demandas de los propietarios. En octubre del 2016, unos 16 propietarios demandaron a los desarrolladles de Roco Ki para que les devolviera US$60 millones, “producto de una alegada estafa por concepto de la compra de varios inmuebles”.

Precisaron en la querella que el complejo fue objeto de varios embargos por los principales bancos comerciales, en vista de que sus directivos vendieron todos los inmuebles que poseían en el citado establecimiento y dejaron de pagar los préstamos que tenían pendiente de saldo.

Además, el 11 de enero del 2018, la Suprema Corte de Justicia condenó a Estates At Macao Beach Resort, Inc al pago de US$2,306,648.76 a dos de los adquirientes del proyecto.

Sin embarto, esta megaobra podría resurgir. En octubre del 2018, el portal Arecoa publicó que un empresario español adquirió los terrenos y que buscaba derribar los edificios para levantar seis resorts, que operarán bajo el nombre de Mangrove (manglares, en inglés).

 

 

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