RINCÓN HISTÓRICO / El viaje a la capital en la guagua La Marinita

Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho)

Al llegar a Villa Duarte, me sorprendí con un peñón gigante que después serviría para construir el Faro a Colon. Luego pude observar las casitas de miserias que lo rodeaban. Rafael Tavárez Labrador, -Don Paco Escribano-, tenía la emisora Radio Escribano, que después pude oírla en su programa a la una del día.

La guagua cruzó el puente Ulises Heureaux y llegamos a Santa Bárbara, donde estaba la parada de Higüey, y la iglesia Santa Barbará de la época de la colonia, donde se desmontaron algunos pasajeros y luego tomó la avenida Mella, hacia el Oeste, donde se podía observar los nombres de los comercios en letreros lumínicos, como la mueblería; La Regia & Mella, Teatro Mi Cine, cruzando la avenida Duarte donde estaban El Trocadero y La Nación, periódico de circulación nacional. ´

El Mayoreo, es en una de estas tiendas que Sotero Poueriet ve un maniquí extendiendo la mano y creyó que era una mujer que le hacía señas y exclamó: “Lalando, porque era media lengua esa mujer me está llamando, “párese aquí”, desmontándose de la guagua y fue en busca de la mujer.

La guagua dobló por la calle José Dolores Alfonsea, (30 de Marzo), luego cruzó la Braulio Álvarez (27 de Febrero), doblando por la Bartolomé Colon, llegando a la casa No. 6, al lado del almacén de don Cuso García, donde vivía Pedro Rolando Cedeño Herrera y familia.

Su hermano Arévalo lo conduciría hacia el –Hospedaje- Mercado de Villa Consuelo, donde estaba ubicada la farmacia Cedeño, en el sector de Villa Consuelo. Allí conocería y aprendería las dulzuras de la farmacia y medicina aprendiendo sus cualidades, haciéndose practicante médico.

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