Rincón histórico: El viaje a la capital en la guagua La Marinita

Rincón histórico: El viaje a la capital en la guagua La Marinita

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

Al otro día a las tres de la tarde estaba con Arévalo en El Conde, en la Compañía Eléctrica de Santo Domingo, pagando la luz, y haciendo mi primera fila, ocupando el último puesto hasta que llegara mi turno la luz consumida, nos dirigimos caminando la calle El Conde hasta el edificio diez. Fue mi primera prueba de altura, me sentí bien, saludé a Tirso Antonio Valdez -Gugo-, quien me trató de primo. Hacía un programa deportivo por HIZ, a las cinco de la tarde, Arévalo, hizo el programa con él. Conocía el reloj del sol al visitar junto Arévalo la madre de Tirso Antonio Valdez, que vivía en la calle La Atarazana.

Cerca Terminado, tomamos el ascensor, para el regreso me dijo Ahora vamos a bajar de golpe, le contesté y tu también, pues yo voy contigo, ésto me lo recordaría él, durante la huelga por la provincia La Altagracia. Cogimos una guagua con asientos de tablas con dos puertas delantera y trasera, que tomó la calle de El Conde, José Dolores Alfonseca, que fuera San Martin, la hoy Treinta de Marzo, subiendo hasta llegar a la calle Bartolomé Colón, y llegar al hospedaje a pies, donde estaba ubicada la farmacia Cedeño.

A las ocho de la noche llegó el vecino al que él bautizara con el apellido Forhans, es decir Ernesto Forhans, me llevaría al parquecito Braulio Álvarez, porque el hospedaje estaba lleno de lodo, y la calle Bartolomé Colón estaba en reparación, con barro y mucha agua, que buscamos al mudo que tenía una carretilla de tres ruedas y nos llevó por cinco centavos, donde tomamos una guagua de dos pisos. Y asientos de tablas, que nos conduciría a conocer la ciudad.

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