Protestas por disposiciones gubernamentales sacuden a varios países latinoamericanos

Miami. – Levantamientos violentos, golpes parlamentarios, presidentes vinculados con el narcotráfico, asesinatos políticos y un resurgimiento de una izquierda que estaba dormida, son parte de los últimos acontecimientos que han agitado diversas naciones de América Latina.

En momentos que Washington se enfoca en un posible juicio político al presidente Donald Trump, la situación en Siria y las elecciones de 2020, Latinoamérica y el Caribe, una vez más, parecen caerse a pedazos.

Desde Ecuador hasta Chile, y desde Haití hasta Honduras, hay señales de problemas que, o bien han sido ignorados o se han perdido en medio del singular enfoque de Washington en Venezuela y Cuba. Impulsado por la desaceleración económica, las protestas, la furia ante la corrupción y una influencia estadounidense venida a menos, no pasa una semana sin que surja un nuevo incendio político en la región.

Las protestas que se han visto durante meses en Argentina o Venezuela, los problemas que han presentado Perú y sus respectivas concentraciones, las marchas masivas en Haití, o los altercados recientes en Ecuador y Chile han vuelto a convertir a Latinoamérica en una zona de riesgo.

Las situaciones que se vivieron en los dos últimos fueron especialmente llamativas, pues obligaron a sus gobiernos a decretar toque de queda para restringir el libre movimiento y evitar problemas en edificios públicos y otras zonas.

Esto ha generado tanto incertidumbre de los inversionistas, como impacto directo en sus economías. En Ecuador, el gobierno aseguró que las pérdidas por las protestas se vieron reflejadas en casi un millón de barriles de petróleo, mientras que en Chile, además de los 11 fallecidos hasta el momento, los saqueos en comercios, incendios, destrozos de bienes públicos tendrán un “efecto significativo” que llevarán al crecimiento por debajo del 3%.

Con todo, guardando las distancias entre los países y sus problemas, y con excepción de Perú, la economía se establece como el común denominador. Lo que está detrás es el costo social de las medidas económicas.

En Honduras los ciudadanos marchan por la salida del presidente Juan Orlando Hernández, luego de que su hermana fuera condenada por narcotráfico y en

Bolivia, se han registrado fuertes protestas, tras el supuesto triunfo electoral del tres veces presidente de esta nación suramericana, Evo Morales.

La oposición denunció a pleno pulmón un «fraude escandaloso» y llamó a la desobediencia y la «acción democrática», luego desconocer los resultados provisionales de las elecciones generales del domingo.

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