PINCELADAS / Siete de julio, Pinceladas de una vida

Ernesto Rivera (DUKE).

ERNESTO RIVERA (DUKE) [email protected]

El creyó que podía cruzarlo y temerariamente lo intentó, pero a la mitad del camino no pudo continuar, y lo peor tampoco podía retroceder. Para suerte suya, mucha gente y muchos vehículos estaban estacionados en ambas márgenes del río con las luces encendidas.

Estas crecidas del río siempre han sido una curiosidad y la gente acude a presenciarlas. Viendo a aquel yanqui en peligro, solidarios como toda la gente de mi pueblo, fueron en su ayuda con cuerdas y nadadores expertos, y lo rescataron. Su salvador principal, Pedro Julio Núñez (Papi), lo montó en su camióny le preguntó dónde quería que lo llevara.

Le contestó que él había salido de Las Lagunas de Nisibón para celebrar su cumpleaños con su amigo el doctor Rivera, quien no sabía que él venía con ese fin y no lo estaría esperando. De todas maneras, llévame con él si te es posible. Llegaron mi casa pasadas las 10:00 de la noche. Tocaron el timbre y cuando abrí la puerta, me doy con aquel gigante de seis pies, siete pulgadas, como un enorme pollo gringo (valga el apelativo) mojado de arriba abajo; con unas botas de gomas de esas que llegan hasta los muslos llenas de agua, que apenas podía mover y castañeteando los dientes de frío.

Me saludó con un: hola, aquí está este yanqui molestoso que quiso venir a celebrar su cumpleaños contigo y mírame la facha. Ese fue su boleto de entrada definitivo. Ya desde ese momento Philip Ranheim, norteamericano, Peace Corp Member, pasó a ser un miembro de la familia Rivera Dalmasí, a la que se integró definitivamente.

Si tú crees que voy a resbalar, te equivocaste. Se puede tener dos buenos amigos, uno en Salcedo y otro en Higüey; bueno, ya hoy no en Higüey, sino en Seattle Washington State USA. Acuérdate que una vez quiso conocer al mejor amigo de su hermano dominicano y fuimos a visitarte a Conuco.

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