Trabajadores
El miércoles, miles de trabajadores protestaron en contra de eliminación de cesantías.

Peligran «liquidaciones» laborales: Creación del Inaril podría poner en peligro prestaciones de empleados

Verón-Punta Cana.  Un manto de oscuridad cubre todo lo relacionado a la posible modificación del Código de Trabajo Dominicano, y las alarmas se han disparado luego de que el presidente Danilo Medina anunciara la propuesta de disolver el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) y en cambio crear un instituto adscrito al Ministerio de Trabajo.

La propuesta de Medina es la de crear el Instituto Nacional de Prevención y Administración de Riesgos Laborales (Inaril), como una dependencia del Ministerio de Trabajo, y que este sirva para regular y realizar los pagos de las cesantías (prestaciones laborales) a los trabajadores.

Todo se enmarca en el hecho de que el instituto recibirá de parte de los empresarios un 1.8 por ciento de los salarios de los trabajadores, y luego dicho instituto, que empezará con una base de 8,000 millones de pesos, se encargará de pagar la cesantía al trabajador una vez este haya concluido sus labores en la empresa correspondiente.

Aunque el sector empresarial, representado por Pedro Brache, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), y el Gobierno, representado por el ministro de Trabajo, Winston Santos, han dicho que esto nada tiene de ver con la eliminación de las cesantías, la realidad es que nadie ha sido lo su ficientemente claro en explicar en qué consiste todo este movimiento.

El Inaril sería el organismo encargado de gestionar y pagar las cesantías.

Por esta razón, los sindicatos de trabajadores decidieron hace algunas semanas retirarse de la mesa del diálogo donde se discute la modificación del Código Laboral. Los trabajadores alegan que con estas acciones lo que se busca es eliminar las cesantías, y esto es algo que para ellos no está en discusión.

La cesantía es el dinero que recibe el trabajador cuando su ciclo ha terminado en una empresa determinada, y su empleador ha decidido prescindir de sus servicios. También se conoce como prestaciones laborales, y es un dinero que le sirve a esa persona para sostenerse económicamente mientras obtiene otro empleo.

La cesantía está contemplada en el Código de Trabajo Dominicano, donde se plasman las condiciones que deben darse para que un empleado reciba este dinero y cómo debe calcularse.

CESANTÍA EN EL CÓDIGO LABORAL

El Código Laboral Dominicano establece en su artículo 80 que el empleador que ejerza el desahucio debe pagar al trabajador un auxilio de cesantía, cuyo importe se fijará de acuerdo con las reglas siguientes: después de un trabajo continuo no menor de tres meses ni mayor de seis, una suma igual a seis días de salario ordinario; después de un trabajo continuo no menor de seis meses ni mayor de un año, una suma igual a trece días de salario ordinario.

También establece que después de un trabajo continuo no menor de un año ni mayor de cinco, una suma igual a veintiún días de salario ordinario, por cada año de servicio prestado; después de un trabajo continuo no menor de cinco años, una suma igual a veintitrés días de salario ordinario, por cada año de servicio prestado.

Igual señala que toda fracción de un año, mayor de tres meses, debe pagarse de conformidad con los ordinales 1o. y 2o. de este artículo. El cálculo del auxilio de cesantía que corresponda a los años de vigencia del contrato del trabajador, anteriores a la promulgación de este Código, se hará en base a quince días de salario ordinario por cada año de servicio prestado.

ECONOMISTA

Según las funciones que tendrá el Inaril, será el Estado dominicano quien de una manera u otra tendrá que cubrir la cesantía de los trabajadores, por lo que se teme que a largo plazo no resultaría rentable.

Rafael Ramírez.

El economista Rafael Ramírez Medina señala que si el Gobierno quiere puede sostenerlo, porque este país tiene las condiciones, pero que está mal administrado y hay altos niveles de corrupción. Ramírez indica que los dominicanos no le tienen confianza al sector gubernamental.

“Los presidentes, lamentablemente, de los países como el de nosotros los latinoamericanos gobiernan para los años que ellos van a estar trabajando; no gobiernan para el futuro”, comenta Ramírez.

Considera que el trabajador piensa en que el dinero que se tiene seguro con las empresas va a pasar al sector público, y eso les preocupa. Ramírez manifiesta que el sector privado, los empresarios, trabajan para tener utilidades, y a las personas se les exige ser productivas. Refiere que, en cambio, en el sector público cambian las personas constantemente. “Por lo que hemos visto, no es recomendable que pase esta responsabilidad al instituto”, argumenta Ramírez.

También indicia que los empresarios quieren quitarse esta responsabilidad, que para ellos representa un gasto. Ramírez cree que al pasar la responsabilidad de la cesantía del empleador al Inaril los empleados que perduran más en las empresas en la espera de sus cesantías, ya no se sentirán en la obligación de quedarse o de rendir al máximo.

Para este economista, la cesantía viene siendo como el seguro del empleado, que cuando lo liquidan la mayor cantidad de dinero que recibe es de la cesantía, y a mayor cantidad de tiempo en la empresa, mayor cantidad de dinero recibe.

Ramírez dice que no está de acuerdo con este cambio o modificación, y que las conquistas que ha hecho la clase trabajadora en una reforma no se deben quitar, sino todo lo contrario, deben mejorarse.

ABOGADO LABORAL

Ramón Álvarez, abogado laboral, opina que es necesario que se modifique el Código de Trabajo Dominicano, puesto que fue hecho en 1992, y desde ese entonces la Constitución Dominicana ha sufrido varias modificaciones. Por esto, considera que si las leyes emanan de la Constitución, tan pronto se modifique, hay que revisar las leyes.

Ramón Álvarez, abogado laboral.

Álvarez precisa que una de las modificaciones que debe incluirse en la reforma al Código Laboral es la de incluir al Defensor del Pueblo, que está establecido en la Constitución Dominicana, y quien debe también representar los derechos de los trabajadores.

“También han surgido nuevas carreras, nuevos oficios, a través de la informática y la tecnología, pero hay otro sistema de empleo, de personas que trabajan desde sus casas, que no tienen una subordinación y tiene que estar incluidas en un sistema de protección”, explica.

Álvarez dice que en cuanto al tema de las cesantías, no debe desprotegerse a trabajador en cuanto a este derecho.

El abogado laboral dice que el pago de cesantía de cierta forma hace que el empleador tome mayores consideraciones a la hora de cancelar a un trabajador, pero que si se ve libre de esto lo podrá hacer con mayor regularidad y habrá una avalancha de desempleo. Álvarez cree que “el capitalismo no va a hacer ninguna propuesta en beneficio del trabajador, siempre es en protección de su capital”.

Este abogado laboral opina que hay muchas propuestas ocultas que van en perjuicio del trabajador y buscan pasarle las responsabilidades a un Estado que no tiene recursos para sustentarlo.

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