Para pasar, la reelección deberá recorrer un camino árido que trasciende el sí de Danilo

Artice

PUNTA CANA. Cerrado el camino para una tercera repostulación consecutiva del presidente Danilo Medina a través del Tribunal Constitucional, los reeleccionistas mudaron la discusión sobre este propósito a las posibilidades de que la Constitución sea sometida a una nueva modificación.

Hace poco, el Tribunal Constitucional falló un recurso de inconstitucionalidad contra el artículo transitorio que dentro de la Carta Magna impide que Danilo Medina pueda optar por otra candidatura presidencial.

El argumento para apoyar esa disposición fue el esperado por conocedores de derecho constitucional: la Constitución no puede emitir ningún dictamen contrario a lo aprobado por sí misma.

El polémico artículo transitorio establece que en caso de que el presidente de la República correspondiente al periodo constitucional 2012-2016 sea candidato al mismo cargo para el periodo constitucional 2016- 2020, no podrá presentarse para el siguiente periodo y a ningún otro periodo, ni a la vicepresidencia de la República.

Esta disposición es consecuencia de la enmienda a la que fue sometido el artículo 124 de la Constitución, que reformuló lo aprobado en la reforma del 2010. “El Poder Ejecutivo se ejerce por el o la Presidente de la República, quien será elegido cada cuatro años por voto. El Presidente de la República podrá optar por un segundo periodo constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás al mismo cargo, ni a la vicepresidencia de la República”.

Remembrando

La convocatoria para esa nueva reforma constitucional fue justificada en “la necesidad” de rehacer el artículo 124, que según la modificación a la Ley de Leyes del 2010 prohibía la reelección consecutiva, lo que obviamente dejaba a Medina sin opciones para aspirar para el período 2016-2020. La reforma fue aprobada en junio del 2015, con 183 votos a favor y 38 en contra, en primera lectura.

En abril del mismo año, el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) dio luz verde a la repostulación de Danilo Medina, con el visto bueno de 23 de sus 35 integrantes. Lo anterior significa que la respostulación de Medina contó con la aprobación ampliamente mayoritaria del órgano de mayor poder dentro del PLD, que es el Comité Político. Y fueron los mismos legisladores danilistas los que, con mayoría aplastante, modificaron el artículo 124 e instauraron el controversial transitorio.

Por esta razón, sorprende que ahora sean los mismos partidarios de la tendencia que lidera Danilo Medina en el PLD quienes enarbolen el argumento de que ese transitorio es discriminatorio, porque impide que solamente el presidente se pueda repostular, si fueron ellos los que precisamente impulsaron ese mecanismo en la reforma del 2015.

Esa propuesta tuvo como figura principal a Reynaldo Pared Pérez, quien entonces fungió como presidente de la Asamblea Nacional Revisora que tuvo a cargo esa modificación constitucional. No hace falta mucha memoria para recordar que, para defender esos cambios, Pared Pérez dijo que sólo se modificaría el artículo 124 de la Carta Magna, y se agregaría uno transitorio para impedir la reelección de Medina en el 2020. Pared Pérez, danilista a carta cabal y secretario general del PLD, presentó la propuesta de modificación a nombre de la bancada peledeísta y de la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

Escenario actual

Aunque Danilo decidió postergar para marzo del próximo año decir si buscará o no una nueva candidatura presidencial, lo cierto es que a lo interno del PLD hay una fuerte resistencia a que el mandatario sea quien represente la boleta electoral del partido en los comicios del 2020. Y hacia afuera también la reelección tiene firmes rechazos. La popularidad de Danilo, que rozó la cifra histórica de un 80, bajó hasta colocarse por alrededor del 60 por ciento.

Sin embargo, este número representa para el presidente mucho más que dos simples dígitos, porque constituye en estos momentos el alma de su gestión gubernamental. Esto quizás tuvo mucho que ver con que Danilo dijera que en marzo hablaría de la reelección, cuando fue abordado sobre este tema en una entrevista televisada. Danilo está demasiado curtido en estos menesteres, como para cometer el error básico de auto aniquilarse y echar por la borda las bondades de su administración.

Por eso no respondió a una pregunta espinosa y que podría desencadenar en bumerang para su futuro político. Todo esto al margen de que objetivamente lo que debió responder fue que no puede reelegirse porque el artículo 124 de la Constitución, y el transitorio de la discordia, se lo prohíben.

Era estratégico escoger el silencio como respuesta, porque de esta manera protege su nivel de popularidad, que sigue siendo aceptable para un presidente, y tiene así una importante plataforma en la que asentar el resto del presente cuatrienio gubernamental. Además de las trabas constitucionales, en caso de que Danilo diga finalmente que sí peleará otra repostulación, deberá enfrentarse a las precandidaturas de su propio partido. Antes de que por consenso el PLD decidiera postular a Danilo, para los comicios del 2016 hubo siete dirigentes de esa organización que anunciaron sus intenciones de ser candidatos.

En esta coyuntura, de nuevo hay siete altos dirigentes peledeístas y gente de gran influencia en las estructuras del poder, que trabajan para estampar su cara sonriente en la boleta electoral del PLD. Esos dirigentes son Andrés Navarro, Francisco Domínguez Brito, Gonzalo Castillo, Carlos Amarante Baret, Francisco Javier García, Reinaldo Pared Pérez y Temístocles Montás. Casi todos, exceptuando a Navarro y Amarante Baret, también quisieron ser candidatos para el 2016.

Sólo resta esperar si, como hicieron en esas elecciones, los siete declinarán sus aspiraciones para dejarle cancha abierta a Danilo Medina y trabajarán desde sus respectivas parcelas para posibilitar su reelección. Y en el Congreso Nacional la correlación de fuerzas es otro escollo para los aprestos reeleccionistas, porque el danilismo necesita 148 votos para aprobar la reforma y solamente cuenta con 114.

“La realidad actual es muy diferente a la del 2015, las condiciones no están dadas para una modificación a la Constitución de la República. Yo inicié este andar, este recorrido por todo el país, consultando a la dirigencia y a la militancia de mi partido, y solo me detengo cuando se celebre el congreso elector y sea escogido el candidato presidencial del PLD, que de seguro seré yo”. Esto lo dijo Pared Pérez, a finales de agosto de este año, durante un encuentro de promoción de su candidatura realizado en el municipio de Sánchez, en Samaná. Pero todavía falta mucho…y habrá que esperar.

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