Palabras de aliento: Ya no soy esclava

Palabras de aliento: Ya no soy esclava

Wanda Rijo | [email protected]

Gálatas 4:7 “así que ya no eres esclavo, sino hijo de Dios”. Desde el principio de la creación siempre ha sido la voluntad e intención de Dios, que toda la humanidad al ser creada a la imagen y semejanza de su Creador sea libre y viva una vida en total libertad y por eso toda su creación fue hecha para poder ofrecerle todos los recursos esenciales y necesarios para poder vivir sin esclavitud. Siendo quien Dios te ha llamado a ser sin cambiar tu esencia te hará vivir una vida en total libertad y sin ninguna esclavitud.

Hoy día vivimos en una sociedad que cada vez más insiste en crear sistemas, programas y toda clase de inventos artificiales con el único propósito de atrapar y llevar cautivo a la humanidad, limitando cada día sus capacidades, dones recursos, mentalidad y forma de pensar y poder así esclavizarte con mentiras, engaños, ilusiones falsas, vanidades, hasta lograr que te rindas y vivas encadenado y esclavizado, al temor, la opresión, intimidación, presión de grupo, críticas, inseguridad y muchas cosas más para que la vida simplemente te parezca un asco, sin embargo ese nunca ha sido en plan de Dios para la humanidad, por tal motivo Dios envió a su hijo a morir en la cruz y que hoy podamos decir: ¡ya no soy esclava! Soy hija de Dios, vivo a plenitud porque Él ha creado una vida de amor, gozo, abundancia y bondad para mí, lejos del pecado y la mentira.

Ser hijo de Dios es la mayor declaración de libertad y plenitud que podamos experimentar aquí en la tierra, por eso dice su palabra: que si lo buscamos Él nos libra de todo temor y atadura que nos esclaviza al vicio, pecado, maldad, dolor, engaño, alcoholismo, inmoralidad y toda clase de ataduras espirituales y emocionales.

Hoy quiero traer una palabra de aliento y libertad, que te desaten de toda esclavitud y cautividad en cualquier área de tu vida, para que puedas experimentar la libertad a la cual te ha llamado Cristo cuando decides creerle y aceptar cada promesa que Él tiene para tu vida, tu familia, tu finanza, tu salud, tu empresa y ministerio. Es tiempo de romper cadenas y ataduras que te han esclavizado durante años haciéndote vivir una vida infeliz y miserable. Hoy se tu misma, recupera tu esencia y se libre porque ya no eres esclava, vive, disfruta, cree, elévate y crece porque ya no eres esclava.

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