Moribundos: Principales ríos que bañan Higüey, languidecen entre desperdicios

Rio Cagüero

HIGÜEY, RD.- Ni los acuerdos interinstitucionales entre la Dirección Provincial del Ministerio de Medio Ambiente en La Altagracia con organizaciones locales y nacionales, ni sus amplias actividades de limpieza, han logrado reducir los altos niveles de contaminación de las aguas en los ríos Duey y Quisibaní, ubicados en el municipio de Higüey.

Esto se debe a que Medio Ambiente en los últimos años, a pesar de que realiza actividades de limpieza, no ha creado programas de concientización permanente, y a que la Alcaldía del Municipio Higüey no tiene un servicio eficiente en la recogida de basura en los barrios que se encuentran en la ribera estos dos ríos.

La cuota de responsabilidad del Ministerio de Salud Pública es mínima, aunque también debe velar para que Medio Ambiente y la Alcaldía cumplan con su deber, ya que los desechos sólidos vertidos en los ríos pueden provocar enfermedades infecciosas. “Nosotros somos rectoría, es decir, implementamos acciones de orientación dirigida a las comunidades, para que no hagan vertederos improvisados; por eso, desde que vemos cúmulos de basura en lugares no aptos, avisamos a la Alcaldía y a Medio Ambiente”, explicó el doctor Juan Bautista Polo de la Rosa, encargado de Salud Ambiental en la Dirección Provincial de Salud (DPS) en La Altagracia.

Polo de la Rosa aclaró que Salud Pública recibe denuncias y luego “realizamos el trabajo que nos compete que es el de seguimiento y acompañamiento”. Las aguas de los ríos Duey y Quisibaní, como también las del río Yuma y Arroyo Cagüero, a diario son contaminadas por algunas de las personas que viven próximo a sus riberas, quienes vierten desechos sólidos y en la mayor de los casos aguas residuales que desembocan en los cauces de unos de estos ríos. La explicación ofrecida por los moradores, es que el camión de la basura no va con frecuencia, pasando una vez por semana. Eusebio Polanco Sabino, presidente en La Altagracia del Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo), entiende, sin embargo, que aunque faltan cosas por hacer, en el tema de recogida de basura “se ha hecho un
gran esfuerzo”.

Las zonas más afectadas por la contaminación en los ríos son, en la entrada principal de Villa Cerro, debajo del
puente, donde de manera directa se arroja basura, y en la entrada al mismo sector, pero por el barrio Antonio Guzmán, donde debajo del puente también hay un vertedero improvisado.

Rio Quisibaní

En el Arroyo Cagüero, tramo ubicado barrio San Martín, próximo a la avenida José Audilio Santana, hay un vertedero improvisado, pero en este, a diferencia de los anteriores, su mayor concentración es de plásticos. La mayor cantidad de los desperdicios sólidos y plásticos vertidos en los ríos Duey y Quisibaní llegan al río Yuma, teniendo gran concentración en el tramo situado en el Batey Guajabo, en la carretera Higüey-Yuma, y la otra parte tiene como destino final la desembocadura de este mismo río, pero en el Distrito Municipal Boca de Yuma haciendo conexión con las aguas del mar.

Anderson Japa, líder comunitario, explicó que la contaminación de debe al irrespeto que se le tiene a los recursos naturales y a la falta de conciencia. “Desde que llueve, la gente tira la basura a los contenes sin importar que llega a los ríos”, agregó Japa.

POSIBLES ENFERMEDADES

El epidemiológico Samuel Cueto, coordinador del Servicio de Epidemiología del Ministerio de Salud en La Altagracia, dijo que la contaminación en los ríos aumenta la posibilidad de las enfermedades gastrointestinales, debido a que de una forma u otra las personas que tienen asentamientos urbanos cerca de los cauces interactúan con estas aguas y al estar llenas de contaminantes afecta su salud.

Explicó que de igual manera se debe tomar en cuenta que esos ríos vierten las aguas al mar, los peces consumen las sustancias toxicas y finalmente los seres humanos, lo que aumenta los riegos de contraer una enfermedad. Analizó que la contaminación química, por plomo y otras sustancias cancerígenas, retornan a los humanos.

SOLUCIÓN NECESARIA

El ingeniero Ángel Luis Jiménez consideró que la contaminación de estos ríos radica en la falta de conciencia y de educación de las personas. Explicó que de acuerdo a la ley 64-00, sobre Medio Ambiente, es ilegal el asentamiento urbano dentro de los 60 metros, pero sí ya hay viviendas “lo correcto sería que los habitantes entiendan que los ríos son recursos naturales, que como mayordomos deben cuidarlos y preservarlos”.

Jiménez subrayó que “la contaminación principal de estos ríos es por el vertido de los desechos sólidos, que muchas veces son directos pero otras veces es a través de las cañadas y contenes”, dijo Jiménez. Aseguró que el asentamiento de las comunidades cercanas al cauce de los ríos influye mucho porque hay un mal manejo de los residuos sólidos y de las aguas residuales como destino final.

Con respeto a las aguas residuales, aclaró que lo correcto sería hacer un levantamiento de la cantidad de casas que tienen tuberías que desembocan en los ríos, luego hablar con los responsables con la intención de que hagan cámaras sépticas independientes de los ríos.

“El trabajo de las cámaras sépticas es competencia de Medio Ambiente, pero la Alcaldía tiene responsabilidad, es un trabajo fuerte pero se puede lograr”, aclaró el ingeniero. Otra medida de compensación que se puede implementar para alivianar la contaminación de estas aguas, es la creación de un plan de manejo de adecuación ambiental. “El plan establecerá cuáles son las medidas que debe tomar Medio Ambiente, en conjunto con la Alcaldía de Higüey, el Ministerio de Salud Pública, las juntas de vecinos, el Ministerio de Educación, con temas dirigidos a la orientación medioambiental y de otras instituciones que se unan al trabajo”, explicó Jiménez. También consideró la posibilidad de que si las personas no acatan las indicaciones establecidas previamente en el plan de manejo de adecuación ambiental deben ser sancionados de manera administrativa.

VER NUESTRO CONTENIDO EN INSTAGRAM