Medi-cosas: Síndrome del hijo del medio

Federico Leazard

Medi-cosas: Síndrome del hijo del medio

Federico Leazard | [email protected]

La familia es la unidad estructural de la sociedad, el buen acoplamiento de la misma repercute en ser una entidad funcional, además de un ente de equilibrio.

Para el entorno en que nos desenvolvemos. Existen situaciones hacia lo interno de la misma que pasan desapercibidas en la mayoría de los casos, ejemplo de esto es cuando nace un nuevo miembro, hecho este que produce alegría generalizada a todos los miembros del núcleo familiar, ocasionando una sublime pero delicada situación en el caso de que haya un segundo hijo, fenómeno que se le denomina el “Efecto del sándwich”.

Esta situación puede ser responsable de la conducta del segundo hijo y con ello la alteración en su personalidad detectado en su forma de actuar, en vista de que se encuentran atrapados entre el hermano mayor que ocupa la atención de los padres y el menor que es «él bebe» de la familia y recibe todos los mimos y cariños de lugar. Induciendo esto a una falta de identidad en el afectado por querer crecer como su hermano mayor o quedarse indefenso como el menor, fenómeno este que podría producir un padecimiento de una baja auto-estima y poca concentración, induciéndolo a adquirir una personalidad opuesta a la del hermano mayor.

Puede presentarse el hecho de al no sentirse presionado obtener metas de manera más fáciles que los otros dos, con respecto: a relaciones amistosas, adquisición de parejas, en ocasiones son conflictivos; la otra cara de la moneda es que por la falta de supervisión de los adultos aprenden muchas cosas por si solos, situación desconocida para los padres, produciéndole ignorancia del potencial integral del niño. En ocasiones toma actitudes rebeldes, la que se producen como una forma de llamar la atención de su entorno, normalmente buscan tener relaciones amistosas distantes del seno familiar.

Es obligación de los padres prestar atención y darles el trato a sus hijos en igual medida, festejarle sus logros, seguimiento a su comportamiento académico y social, hacer dinámica de familia ya sea con salidas del hogar. En caso de que infrinja cualquier estamento la corrección debe ser con la mayor altura posible y explicando el porqué de las sanciones en caso de que sean necesarias, jamás le digamos a un niño «que es malo», se lo cree y así actuará; por una sociedad más sana démosle amor y educación a nuestros hijos.

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