Medi-cosas: La sordera

Federico Leazard

Medi-cosas: La sordera

Federico Leazard | [email protected]

Es la dificultad o imposibilidad de percibir los sonidos parciales (hipoacusia) o total (cofosis), pudiendo afectar uno o ambos oídos; siendo sus posibles causas: de origen hereditario, enfermedades, infecciones, traumas auditivos, exposición a ruidos o sonidos de alta intensidad durante prologados periodos diarios, exposición a equipos musicales con sonidos muy intensos, así como también enfermedades padecidas por las madres durante el periodo de embarazo entre estas la rubeola.

La utilización de objetos para limpiarnos los oídos (hisopos) pueden producirnos lesiones en el oído interno proyectándola al tímpano e irradiándose al centro de la audición, otra causa productora de enfermedades es el uso de estetoscopios entre médicos, además de los audífonos; lo que puede conllevar a infecciones severas y difíciles de tratar medicamente con un pronóstico reservado en muchos casos.

Según la administración ocupacional de seguridad y salud de los estados unidos dice que una persona que permanezca escuchando ruidos o sonidos a 85 decibeles (es una unidad de medida que sirve para expresar la intensidad de los sonidos) o más corre el riesgo de perder La audición, por la utilización de audífonos, los que en muchos casos tienen una intensidad de sonido de 120 decibeles; que es la magnitud desplegada en ruidos por las turbinas de un avión cuando despega

Los oídos como todos los demás órganos de nuestro cuerpo, deben ser chequeados al menos una vez al año; se han establecido que el 6% de los jóvenes entre 13 a 18 años en los Estados Unidos están afectados de sordera irreversible por la utilización de equipos electrónicos musicales por el uso de equipos auditivos; agregado a esto personas instalado en su vehículo equipos musicales con una alta capacidad de nivel de la intensidad de los sonidos, produce una sordera paulatina e irreversible; ocasionando en muchos casos accidentes de tránsito. Por la no percepción auditiva de sirenas de vehículos de emergencias, o bocinas de otros vehículos.

La sección más grave de la afección del oído es escuchar ruidos muy elevados en vista de que se va perdiendo la percepción de las ondas sonoras: agudas, medias y graves conllevando a una incapacidad de la articulación de las palabras y discernimiento de los mensajes que se le dirigen; situándose al individuo afectado, en un desconocimiento inconsciente del lenguaje contribuyendo a que se conduzca de una manera hostil, poco sociable y con una actitud desagradable en su medio ambiente en virtud de que como no escucha bien, no razona y por ende actúa por instinto casi siempre de manera violenta.

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