Halitosis

La halitosis, un problema bucal que genera mal aliento

Artice

Verón. El mal aliento es algo que puede causar incomodidad, y aunque muchas veces no es precisamente por falta de higiene, puede llegar a ser muy desagradable percibir ese olor. La halitosis es el nombre médico que se le da al mal aliento.

De igual forma, es el conjunto de olores desagradables que salen por la boca y afecta una de cada dos personas, es decir el 50% de la población, según la odontóloga-ortodoncista, Martha Patricia Defilló Ramírez, del Grupo Odontológico Arvelo Defilló.

Dijo que la buena noticia de lo malo que contiene este problema es que no es contagioso, pero es una clara señal de problemas en la boca y la principal causa de rechazo en la intimidad, según la Sociedad Española de Sociedades de Sexología.

Este problema bucal es originado por bacterias que se encuentran en la misma, unido a los restos de alimentos que se acumulan después de una ingesta, provocando una proliferación de las mismas. Por eso es necesario cepillarse después de cada comida.

“Podemos decir que hay tres grandes orígenes del mal aliento, que son: la boca, el esófago y el sistema digestivo interno, dependiendo de esto puede ser agudo o crónico”, indicó Defilló.

Existen muchos factores que contribuyen a la halitosis que son, comer ciertos tipos de alimentos muy condimentados como: ajo, cebolla, jengibre, café, leche, curry, así como alimentos ácidos, alcohol y fumar.

Para evitar este problema, la especialista aconsejó cepillar los dientes y la lengua después de cada comida, utilizar hilo dental y tomar por lo menos ocho vasos de agua al día.

Es recomendable que cuando no se pueda tener la higiene necesaria ayudarse con una hoja de menta o alguna goma de mascar o caramelo sin azúcar que ayuda a refrescar el aliento, además de visitas periódicas al odontólogo, por lo menos dos veces al año. En caso de usar prótesis y retenedores la persona se debe asegurar de que estos estén limpios y cambiar el cepillo dental cada tres meses.

En la Edad Media en el país de Gales, había tres motivos legítimos para divorciarse que eran la lepra, mal aliento y fracaso en la intimidad.

Diannelys Santos /[email protected]

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