FINANZAS PERSONALES / ¿Qué es un consumidor inteligente?

Artice
Frank Marrero.

Frank Marrero / [email protected]

Muchas personas se me acercan y me dicen: Señor Marrero: ¡Soy un consumidor inteligente, mi esposa me dice el caza ofertas!
Si eres de lo que piensas así, lamento decirte que estás equivocado. Un consumidor inteligente es una persona que tiene la capacidad de racionar y preguntarse varias cosas y una de ellas es pensar antes de comprar: ¿Por qué es necesario tener más de lo que tengo?, ¿es necesario que compre eso?, ¿qué pasa si no lo compro?, ¿cuánto tiempo tengo sin tenerlo y no ha pasado nada?”.
En realidad el consumo inteligente tiene que ver con analizar a detalle nuestras decisiones antes de comprar. Siempre hay que comparar calidad y precio; ser un consumidor inteligente no significa comprar siempre lo más barato, sino analizar cuál producto o servicio (en relación a su precio) nos va a ser más útil o a durar más tiempo. El consumidor inteligente ahorra en lo que compra, piensa antes de comprar algo, analiza si es algo que realmente necesita, compara precios y niveles de calidad.
Eres un consumidor inteligente si: 1. Comparas precios en diferentes marcas antes de comprar. 2. Piensas si verdaderamente vas a usar el artículo que vas a comprar. 3. Compras lo que consideras necesario. 4. Cuidas las cosas que usas. 5. Ahorras en el consumo del agua, de la luz, del combustible y del gas en tu hogar.
Pregúntate si eso que tienes planeado comprar cumple con todos tus requerimientos, y no compres en la primera visita ni el primer establecimiento, busca precios y compara.
En tus compras en el supermercado, ten en cuenta que a veces cuando el producto tiene más cantidad (o sea que viene en un empaque de mayor tamaño, ejemplo los productos de lavaplatos, en botellas pequeñas con dispensador son más caro que en galón). También toma en cuenta que de acuerdo tipo de empaque (leche en lata comparado con leche en funda), el precio puede variar, por tanto, debes tener eso pendiente.
Son varias las opciones que puedes tener. Has una lista de compras para que no adquieras lo que no necesitas; calcula las ofertas, no siempre son reales o buenas.
Anda con el efectivo necesario para esa compra, añádele un 10% por si hubo algún incremento de precios, pero nunca con más para que no compres cosas fuera de tu lista de necesidades.

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