Hospital Materno Infantil Higuey

Extranjeros consumen hasta el 40% del presupuesto de los hospitales de Higüey

HIGÜEY. En los hospitales de la provincia La Altagracia el gasto en atención sanitaria a extranjeros se considera elevado, ya que en los dos principales centros de salud pública del municipio de Higüey el gasto en esos pacientes alcanza hasta el 40 por ciento de su presupuesto general.

El pasado año, el hospital Materno Infantil Nuestra Señora de La Altagracia, realizó mil 225 partos normales a extranjeras, con un costo de 3 mil 500 pesos, lo cual ascendió a un monto de 4 millones 287 mil 500 pesos.

Mientras que el gasto de 568 cesáreas que se hicieron a 5 mil pesos, fue de 2 millones 840 mil pesos, y en consultas, 2 millones 11 mil 800 pesos, correspondientes a 6 mil 706 que se efectuaron con un costo de 300 pesos cada una.

Estos datos fueron suministrados por el director del Materno Infantil, Héctor Julio Rincón, quien explicó que la demanda de servicios de extranjeros es de alrededor del 40 por ciento, por lo tanto consumen ese mismo porcentaje del presupuesto destinado para ese centro.

UNAP de Higuey
UNAP de Higuey

Pero podría aumentar ese gasto en proporción al servicio y condición de la paciente. En ese 40 por ciento no se incluye el costo del personal médico y administrativo y otros gastos. Además, Rincón dijo que de esa población extranjera en su mayoría son haitianas, y muchas de ellas llegan con un embarazo avanzado y con alguna patología agregada.

“El embarazo es una condición fisiológica, pero si se le agrega diabetes, hipertensión o anemia, ya eso complica a la paciente y se convierte en alto riesgo, y por tanto necesitará más internamiento y medicamentos, lo cual dispara el costo del servicio”, explicó Rincón.

También, en los últimos años es notoria la asistencia a nacionales venezolanas. “El gasto en términos económicos sobrepasa el 40 por ciento; la carga es enorme. Es un deber humano, sí. Pero la realidad es otra para un país con limitaciones de recursos y no dispone con todo lo que necesita para dar atención a su población dominicana, que es la responsabilidad primaria”, indicó el galeno.

Afirma que en ese hospital no hay desigualdad en las atenciones. “Aquí no discriminamos en la atención; si la paciente que llegó primero es extranjera, a esa se le da el servicio. Afortunadamente, gracias a los esfuerzos no nos hemos visto en la necesidad de negarle el servicio a ninguna paciente por falta de insumos”, resaltó Rincón.

Actualmente, se formó el Comité de Costeo, con la finalidad de que todos los procesos que se hacen deben determinarse cuánto le cuesta al hospital cada uno, en términos de infraestructura, insumos, personal, consultas, partos, entre otros aspectos. Esto así, para saber con precisión el consumo de cada paciente.

“Sería oportuno que la embajada de Haití se comprometa con la República Dominicana para cubrir parte de los gastos que se generan en la atención de sus ciudadanos. Esto pudiese contribuir en que se disminuyan las deudas de los hospitales dominicanos; también mejorar las infraestructuras y mejorar la calidad de los servicios”, consideró Rincón.

EL HGENSA POR IGUAL

El director del Hospital General y Especialidades Nuestra Señora de La Altagracia, Jaime Rodríguez, explicó que el 20 por ciento de los usuarios de este centro de salud corresponde a extranjeros, de los cuales la mayoría son nacionales haitianos.

“La Altagracia ha crecido bastante desde un punto de vista demográfico y también hay diferentes comunidades extranjeras establecidas en la zona de Bávaro, entre ellos muchos venezolanos que asisten con frecuencia a este hospital, y otras nacionalidades como Rusia, España, norteamericanos y algunos de ellos son turistas”, expuso Rodríguez.

“Todo paciente que llegue, no importa su nacionalidad ni estatus migratorio, debe recibir servicios. Por lo regular se trabaja con muchas aseguradoras de riesgo de salud, y si no tiene ningún tipo de documento se le da gratuito”, dijo Rodríguez. La mayoría, en el caso de los haitianos, su documentación no está completada, son indocumentados.

Héctor Julio Rincón
El director del Hospital Materno Infantil Nuestra Señora de La Altagracia, doctor Héctor Julio Rincón.

Algunos pacientes los traen directamente desde Haití a buscar servicio de salud. “Se da con mucha frecuencia, a pesar de la distancia que hay desde la frontera al Este del país”, puntualizó Rodríguez.

Por lo general, son pacientes del área de medicina interna con problemas de enfermedades crónicas transmisible y no transmisible, infectocontagioso y accidentes de tránsito, específicamente en motocicletas. Rodríguez indicó que un día cama está calculado en 6 mil pesos, pero cuando son pacientes que necesita un procedimiento quirúrgico, ortopedia, neurocirugía que son especialidades de alto costo, el gasto podría ser por encima de 300 mil pesos en un solo usuario.

“Estos pacientes generan una gran carga para el hospital y no se recibe ninguna remuneración económica, y es tan complejo el proceso con nacionales haitianos que a veces lo trae un amigo o un familiar, se le ingresa, este fallece y lo dejan abandonado, por lo que aparte de darle los servicios de salud hay que cubrir una funeraria, comprar un ataúd y sepultarlo”, deploró Rodríguez.

Dijo que esos casos ocurren cada semana, y que a veces esos pacientes llegan deteriorados, en etapas terminales. Resalta que los que logran recuperarse entonces no hay a quien entregárselo.

“Eso va en detrimento, porque este centro tiene muchos gastos y repercute de forma negativa, porque el hospital tiene una realidad, con un presupuesto de 15 millones de pesos y la nómina adsorbe 13, quedan dos (millones) que no suplen la demanda, pero se recompensa con la venta de servicios a las Aseguradoras de Riesgos de Salud (ARS)”, manifestó Rodríguez.

Lamenta que con esos recursos que se gasta en extranjeros se deja de comprar medicamentos, oxígeno, insumos de limpieza y alimentos para el hospital. A la pregunta de si se debería cobrar el servicio a los extranjeros, sostuvo que eso es una política de Estado que el Ministerio de Salud debe manejar.

Pero de forma particular entiende que como este hospital es de autogestión debería de evaluarse cada caso en su justa dimensión, y si el paciente tiene poder adquisitivo para hacer un aporte económico, pues que lo haga, porque así esos recursos servirían para atender a más personas.

LAS UNAP

En el caso de las Unidades de Atención Primaria, el doctor Miqueas Martínez, encargado de área en la Regional de Salud (R-V), sostuvo que el deber es dar atención de salud a todo aquel que lo necesite, sin importar su nacionalidad.

Sin embargo, afirmó que es una realidad que una parte importante de las personas que se atienden en las UNAP son extranjeros. Citó que en la UNAP de La Otra Banda el 80 por ciento son de nacionalidad haitiana, y lo mismo se repite en otras localidades.

El consumo de medicamentos y gastos médicos es significativo. Además, en la zona de Verón-Punta Cana se recibe un número de extranjeros aceptable, sobre todo un gran flujo de venezolanos y haitianos, agregó Martínez.

En los primeros nueve meses del pasado año, las Unidades de Atención Primaria en La Altagracia ofrecieron 29 mil 861 consultas a extranjeros, según el departamento de estadísticas de las UNAP en esta provincia.

Mientras que el hospital del municipio de San Rafael del Yuma brindó 11 mil 35 servicios a usuarios extranjeros, y el del Distrito Municipal de Las Lagunas de Nisibón asistió a mil 61.

POLÍTICAS MIGRATORIAS

El experto en Seguridad Social, Baldomero Jiménez, al referirse a la atención de Salud Pública a los extranjeros, dijo que el país tiene un gran problema, porque según las estadísticas del Ministerio de Salud el 30 por ciento de su presupuesto se destina a cubrir enfermedades a esas pacientes, como parturientas y todos aquellos que tienen accidentes de tránsito.

Dijo que el Estado dominicano no le puede negar la salud, pero tiene un agravante, y es que por ser extranjero y en su condición de ilegalidad eso le impide tener acceso a un seguro médico. Sostuvo que entonces esto encarece el sistema de tal manera que hay que darle el 10 por ciento de toda la cobertura en los procedimientos y para su rehabilitación.

“La República Dominicana debe establecer políticas migratorias serias, que les permita disminuir ese gasto, porque de lo contrario va a aumentar la emigración y al final los dominicanos no tendremos salud”, puntualizó Jiménez.

Asimismo, añadió que a parte de las madres parturientas están los trabajadores informales del área de la construcción, donde el 90 por ciento son extranjeros ilegales y todos los accidentes que se producen ahí tiene que cubrirlo el Estado.

También están los del sector agrícola, y además la gran cantidad de ilegales que andan en motores que tienen accidentes de tránsito “generan un costo altísimo, pero por su estatus no tributan y por tanto no le dejan ningún beneficio al Gobierno”.

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