EN BUEN SENTIDO / Puerto Plata como espejo

Antonio Corcino.

ANTONIO CORCINO / [email protected]

Desde que Puerto Plata fue declarada zona de desarrollo turístico, años después ha estado sufriendo unas series de padecimientos en formas de hechos sociales, económicos y medioambientales.

Los que viven los puertoplateños ponen en peligro su actividad turística, así como la del país, los eventos que los diagnostican como un cuerpo enfermo, lo que convierten en un referente para Verón-Punta Cana y no reproduzcan esas mismas debilidades que pondría poner en riesgo la salud de sector turístico, infectando su relativa robustez.

En cambio, las preocupaciones que en ocasiones generan el vertedero Guiri-Gui, un mal tiene alrededor de 30 años atormentando a comunidades como El Cajuil, La Ceiba y El Macao, debido a los incendios que se producen allí, y causan afecciones a esas poblaciones, como también eventualmente afectar negativamente a los complejos y proyectos turísticos y hoteleros próximo a este botadero de desechos sólidos.

Las existencias de lugares para esos fines sin el debido control y regulación, se nos podría ir de las manos-a pesar de anuncio de su cierre técnico- lo cierto es que en ocasiones se registran humareda que juntos a otras dolencias como la inseguridad ciudadana , la arrabalización, las migraciones ilegales, entre otras cuestiones de índoles sociales, económicos y medio ambientales, son expresiones de un todo que las autoridades deben enfrentar, respondiendo oportunamente para estas amarguras no tomen cuerpos y posteriormente se conviertan en un monstruo con vida propia y para subsistir tenga que devorar todo a sus pasos; como el turismo.

De modo que, todas acciones-por diferentes frentes- para mitigar o más bien, para no imitar los padecimientos que golpean a Puerto Plata, constituyen un espejo en donde debemos reflejarnos.

En tal sentido, debemos asumir con responsabilidad y determinación a todos y a cada uno de estos desafíos, de manera vertical cualesquiera infecciones antes de que se convierta en un cáncer terminal que acabe con nuestro cuerpo, con el turístico dominicano.

Para superar el actual estado de situación que producen algunos trastornos a la actividad turística de Verón-Punta Cana, es necesario tomar en cuentas sus dinámicas internas y sobre esa base neutralizarlos con medidas y utilizar los recursos necesarios para evitar que pongan en una situación crítica la vida del Turismo Dominicano; en fin debemos vernos en forma de angustia la que agobia a Puerto Plata y, que ésta no contamine con su quebrantada imagen a otras zonas, en especial a Punta Cana, que merece ser protegida por todos para que siga siendo una garantía socioeconómica para el país.

Síguenos en Instagram