EDUCACIÓN Y SOCIEDAD / Un llamado a la juventud dominicana

Felipe A. Mota

FELIPE A. MOTA / [email protected]

Los últimos acontecimientos ocurridos en el país, tales como la lucha de intereses entre diversos sectores ante una posible aplicación de la política de género en el marco educativo y la Ley 44-00, promotora de la enseñanza obligatoria de la Biblia en los centros educativos del país; así como el ataque al sector turístico de posibles malas prácticas a nivel seguridad; sumado con el caso de David Ortiz, cuyo desenlace aún continúa en espera.

A demás de ello, se adjunta la actual guerra de intereses entre leonelistas y danilistas (que hasta las tazas de cristal fueron sustituidas por plásticas en el Congreso, para evitar que funcionen como armas de defensas).

Por otro lado, en medio de todos los acontecimientos arriba mencionados, se adhiere las recientes investigaciones llevadas a cabo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, con representación local de Alicia Ortega, quienes muestran esquemas de sobornos de alrededor 39.5 millones de dólares destinadas a empresas relacionadas con la termoeléctrica Odebrecht.

Todo este panorama de acontecimientos ocurridos en menos de dos meses en nuestro país deben hacernos reflexionar y repensar en la República Dominicana que estamos construyendo, puesto que los mismos atentan no sólo contra la sostenibilidad de nuestra economía, sino también con la sostenibilidad de nuestra democracia.

Es necesario que el pueblo dominicano asuma su rol desde la sociedad civil ya que los hechos tratados involucran directamente al sector público y su desenvolvimiento. Se debe reforzar los procesos de participación ciudadana. Debemos estar conscientes del rumbo que está tomando nuestro sociedad y no debemos quedarnos de manos cruzadas.

Hoy más que nunca es necesario que la juventud profesional dominicana se posicione en los espacios políticos y sociales para que empiece una verdadera transformación en nuestra sociedad. Se demandan mentes brillantes desde la juventud porque estamos cansados de la misma representación política de hasta 4 y 5 períodos consecutivos.

La juventud dominicana tiene el deber de involucrarse en dichos procesos, ya que somos nosotros los jóvenes y nuestras futuras generaciones quienes estaremos pagando los platos rotos.

A través de este escrito se recurre a un llamado a la población dominicana, específicamente a la masa joven, que no nos durmamos ante nuestra realidad social, porque República Dominicana no la conforma sólo un grupo de la sociedad, República Dominicana la conformamos todos.

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