Educación virtual, otro gran desafío para la UASD

PUNTA CANA. Los problemas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Primada de América, son ancestrales.

El peso de ser la única universidad estatal del país, la coloca en la mira de todos los reflectores de la sociedad dominicana, y a su vez en punta de lanza de la educación, tanto pública como privada, con un historial de enfrentamientos e inconformidades de docentes y estudiantes.

Con sus luces y sus sombras, más de 480 años de historia, registra una matriculación de 180 mil 015 estudiantes, de acuerdo a datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), que indica que la UASD alberga a la mayor parte de la población estudiantil de grado, equivalente al 38.6% del total, para el 2018.

Mientras que para 2015 el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (Mescyt) registró 128 mil 641 estudiantes de “nuevo ingreso” en las 49 entidades de educación superior. De esa cifra, un total de 41 mil 607, equivalente al 33.69%, entraron a la universidad estatal, en la sede central, y los distintos recintos, centros y sub-centros en 18 de las 31 provincias.

El año pasado, con una mujer al frente de la rectoría por primera vez, se marcó un incremento de nuevo ingreso con 46 mil 015 estudiantes más. De aquí que exista una sobrepoblación estudiantil, para la cual se necesitaría más 6 mil aulas para satisfacer la demanda.

Retada por las circunstancias

La más antigua universidad del Nuevo Mundo ha hecho grandes aportes de investigación científica en el país. Por el 2016, desarrolló to que posibilitó la identificación en 25 provincias del insecto benéfico “pediobius cajanus”, que combate la mosca asiática del guandul.

Y este año, a través de sus facultades de Ingeniería y Arquiitectura y la de Ciencias, desarrolló un prototipo de ventilador mecánico, dispositivo médico necesario para salvar la vida a personas afectadas por el COVID-19.

Sin embargo, las polémicas y los trances siempre han acompañado a la UASD, desde deficiencias en las instalaciones, dilación de los servicios, clanes injerencistas, intensas paralizaciones hasta excesos de empleados y privilegios salariales.

Además, los clásicos enfrentamien-
tos y reclamos, algunos custodiados
con resultados que enlutan a familias dominicanas.

La reprobatoria más recientes entre las muchas suscitadas a lo largo de los años, fue el colapso de su plataforma educativa, cuando este pasado lunes 21 de septiembre al inicio del semestre 2020-02, se convocó a clases luego de finalizar una jornada educativa de muchos tropiezos.

Así, con la virtualidad como única alternativa, se asumía el reto del lanzamiento oficial de su plataforma, adentrándose por completo en la educación virtual por primera vez.

El problema generó descontento en el estudiantado, que no pudo acceder a primer día de docencia, y provocó que la Federación de Asociaciones de Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Faprouasd), hiciera
público un comunicado donde sostuvieron que ya habían advertido
la situación, al tiempo que pedían
mantener la calma a profesores y
estudiantes.

“La penosa situación que se está viviendo la habíamos advertido, cuando decíamos que las autoridades no han preparado las condiciones para iniciar el semestre. Nuestra federación hace un llamado al profesorado y a los estudiantes a tomar la situación con calma, ya que no está en sus manos ni es su responsabilidad solucionar el pro-
blema”, citó el comunicado que rápidamente se divulgó en las redes sociales.

Asimismo, sugirió esperar a que las autoridades crearan las condiciones para el óptimo inicio del semestre y completaran los procesos de reinscripción de los alumnos faltantes, la apertura de más secciones, contratar nuevos docentes, y demás acciones que permitieran un “real inicio”.

Un día después, el vicerrector docente de la universidad Alejandro Ozuna, dijo que la plataforma web estaría en un proceso de ajuste y ambientación durante dos semanas, como medida de adaptación y funcionamiento. Mientras que, hasta la
primera semana de este mes, continuaba presentando anomalías. Estudiantes denunciaban le aparecían asignaciones y profesores que no correspondían con su selección.

Quejas

“Eso de la UASD Virtual no sirve para nada, es un desastre”, contó Gilbert Cruz, estudiante de Mercadeo, quien planteó que luego de pasar por el “mal trago” de los cupos limitados por secciones, ahora
el obstáculo principal es tomar las
clases en la referida plataforma.

Cuestionó, también, que no se implementará un programa de entrega
de computadora a estudiantes de la
institución académica, ya que en su
gran mayoría son de bajos recursos.

Además, calificó de caóticas a las pocas clases que ha podido asistir.

“Lo primero que debió hacer la rectora Emma Polanco, fue asegurar la calidad de la plataforma y luego entregar laptops a estudiantes que no tienen facilidades para tomar las clases, y me pregunto
qué están haciendo con el dinero
que dio Abinader. Las autorida-
des dicen una cosa y es otra; están
usando aplicaciones que no garantiza ni siquiera que uno entre a clases”, resaltó Polanco.

En tanto, Yanelys Díaz es una de las tantas estudiantes afectadas por la brecha digital. Estudia Comunicación Social y explicó que nunca ha tomado clase en el formato virtual. Dijo que se siente excluida, además de que no cuenta
con los dispositivos electrónicos
requeridos para las clases.

“Nunca tomé clases virtuales, ahora me siento en el limbo, además de que sólo tengo un teléfono con el que no puedo ni siquiera acceder a todas las aplicaciones que piden. Sé que hay muchos estu-
diantes como yo”, manifestó Díaz.

Miguel Cedeño, profesor de sociología, dijo que “claramente la universidad no estaba preparada para iniciar el semestre virtual”. Sostuvo se debió iniciar un proceso de capacitación y reformulación de la plataforma.

Respecto a las quejas de algunos  estudiantes que dicen estar en el limbo, por la falta de comunicación con los profesores, comentó que existe una gran cantidad de educadores de edad avanzada, que no tienen ni el más mínimo conocimiento tecnológico.

“Verás que aunque avance el semestre, al nos no aparecerán, porque en su
mayoría nunca usaron la tecnolo-
gía”, destacó Cedeño.

Mientras, la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) de la UASD denunció que hasta el momento el semestre virtual ha sido un fracaso en ese centro de altos
estudios, siendo uno de los principales problemas, la falta de conectividad para ingresar al sistema habilitado, y que entre 30 mil y 40 estudiantes preuniverisarios no han logrado ingresar.

Inversión del Gobierno

Muchas han sido las manifestaciones registradas en UASD para que se aumente el presupuesto. En 2019, la rectora, Emma Polanco, pidió al Gobierno la asignación de RD$ 15,888.9 millones en el presupuesto y así con sus ingresos propios poder llegar a RD$ 16,890 millones para el 2020.

La universidad para la fecha contaba con un presupuesto de RD$ 8.5 millones, de los cuales invertía el 30%. No obstante, la sorpresiva visita del presidente Luis Abinader a la sede universitaria, a pocos días de asumir la Presidencia, representó
un paso de avance para muchos.

En dicha visita anunció la entrega de
234.5 millones de pesos para el semestre virtual. El dinero transferido a la acade-
mia estatal se distribuyó en: 124.8  millones para laboratorios de ciencias médicas; 26.5 millones para ciencias básicas; 56.3 laboratorios de simulación e ingeniería y arquitectura y 7.9 laboratorios de simulación de negocios para facilitar la virtualidad.

Adicional a eso Abinader dijo que desde el Gobierno se pagaría la licencia de la plataforma que contempla la habilitación de 12 mil 350 aulas virtuales, por un monto de 10 millones de pesos y 18 salas digitales equipadas para el apoyo de la docencia virtual con una in-versión de 9 millones de pesos.

Problemas de larga data

Pero los problemas no vinen de ahora, en su mayorua marcados jornadas de protestas que se escenifican en el Campus Universitario, la sociedad dominicana recuerda un hecho que causó conmoción dentro y fuera del país,
del que medios nacionales e internaciones se hicieron eco.

Fue el asesinato de William Florián Ra-
mírez, de 21 años, quien estudiaba  medicina y que recibió un balazo durante una protesta en contra de
la reforma fiscal. En dicho enfrentamiento, resultaron heridos estu-
diante y agentes policiales.

El 2019, después de un aligera tregua, violentos enfrentamientos volvieron a la sede central de la UASD, cuando agentes policiales dispersaron a bombazos y macanazos una marcha en demanda de
mayor presupuesto para la casa de
estudios.

Las confrontaciones se registraron en distintos puntos de la academia estatal, sin que se reportaran hechos lamentables.

 

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