Editorial: La luz al final del túnel

Finalmente, el Gobierno resolvió mantener el primero de julio próximo para reabrir el turismo, luego de que una mala coordinación en el manejo de información sobre este tema generara inquietudes en los actores de este importante renglón de nuestra economía.

La pandemia del coronavirus ha cambiado el orden mundial, y el turismo, como una de las principales fuentes de ingresos para las arcas nacionales, figura dentro de los sectores productivos más castigados por la embestida brutal de esta enfermedad.

Las cifras de desempleos en este ramo son soberanamente alarmantes, y las pérdidas, aunque todavía no se contabilizan con exactitud, desde ya se estiman en cientos de miles de millones de dólares. La OMT, sin embargo, estima pérdidas superiores a 400.000 millones en el sector turístico por el impacto del coronavirus.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) proyecta que las llegadas de turistas internacionales caerán entre un 20% y un 30% en lo que resta de este 2020, lo que a juicio de este organismo supondrá un declive en los ingresos de entre 300.000 y 450.000 millones de dólares para el sector, por el impacto del coronavirus.

Y si a estos datos se agrega que millones de familias en todo el mundo quedaron desprotegidas porque sus regentes perdieron sus puestos de trabajo, entonces sería redundante afirmar que el descalabro causado por el covid-19 ha sido descomunal, de consecuencias devastadoras.

Todo esto explica la preocupación de empresarios vinculados al sector hotelero y otros que tienen negocios conexos en la llamada ‘industria sin chimenea’. La decisión del Gobierno lleva aliento no solo a los inversionistas del ámbito turístico, sino a todos los empleados que ahora tienen más cerca la posibilidad de regresar a sus puestos de trabajo.

El Gobierno ha dicho, igualmente, que no va a solicitar nueva prórroga del estado de emergencia, que termina el 30 de junio. Como hemos dicho en otras reflexiones, ahora depende de nosotros reciprocar la confianza que con estas disposiciones ponen las autoridades en el pueblo dominicano para cumplir a cabalidad las medidas sanitarias.

Una luz al final del túnel se aproxima y debemos ser responsables.

 

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