Cuando Pedro Mir enamoró al mundo desde “el mismo trayecto del sol”

PUNTA CANA. El próximo 11 de julio se cumplirán 19 años de la muerte de uno de los poetas más transcendentales de la literatura contemporánea dominicana, que marcó toda una trayectoria, seguida en nuestros días por aspirantes a la escritura. Hablamos de Pedro Mir, un escritor que desde muy joven se prestó a desarrollar su talento con las letras.

Dominicano, nacido en 1913, oriundo de la ciudad de San Pedro de Macorís, en donde ejerció el magisterio y escribió sus primeros versos. Sus pasos fueron encaminados hacia la fama, cuando tuvo la oportunidad de escribir eventualmente para el periódico Listín Diario.

Sin embargo, a pesar de su destreza en las letras, su carrera profesional fue la del Derecho, de la que años más tarde obtuvo el grado de doctorado. Fue de los literatos que sintieron la opresión del dictador Rafael Leónidas Trujillo, época en la que Mir formó parte de un exilio hacia México, Guatemala y Cuba, donde produjo hace ya 70 años el siguiente poema, subtitulado como el “Poema gris”, pero que popularmente conocido por los siguientes versos:

“Hay un país en el mundo, Colocado en el mismo trayecto del sol, oriundo de la anoche, Colocado en un inverosímil archipiélago, de azúcar y de alcohol. Sencillamente liviano, como un ala de murciélago apoyado en la brisa.

Sencillamente claro, como el rastro del beso en las solteras antiguas o el día en los tejados. Sencillamente frutal, fluvial y material. Y sin embargo, sencillamente tórrido y pateado como una adolescente en las caderas. Sencillamente triste y oprimido. Sinceramente agreste y despoblado”.

Fragmento:

Hay un país en el mundo, 1949. Se trata de una composición, casi expresada como un cántico, que contempla tanto la belleza, idiosincrasia y sentimiento patriótico de República Dominicana, como el despertar del lector en una sensibilidad apegada a la esperanza, la lucha, los sueños y la dominicanidad misma, que lo inmortalizó literariamente como poeta.

Los logros de Mir significaron un gran avance a la literatura dominicana y también, al propio oficio del periodismo, con su labor expresada, además de poemas, en ensayos e investigaciones sobre la historia y el arte.

Es por eso que, considerando sus aportes y avances, Mir llegó a recibir el Premio Nacional de Historia por su ensayo titulado “Las raíces dominicanas de la Doctrina Monroe”, en 1974. También recibió el Premio Anual de Poesía por su poema “El huracán Neruda”, en 1975.

Años más tarde, fue reconocido por el Congreso dominicano como el “Poeta Nacional”, en 1984, y obtuvo en 1993 el Premio Nacional de Literatura, uno de los tantos motivos por el cual hoy muchos le recuerdan.

Nancy González / [email protected]

VER NUESTRO CONTENIDO EN INSTAGRAM