Corridas de toros, tradición que identifica a El Seibo y le agrada a todo el mundo

EL SEIBO. Durante las fiestas patronales de la provincia Santa Cruz del Seibo se realiza una tradición que data de muchísimos años. Se trata de las “Tardes Taurinas”, donde cientos de personas se acercan al redondel ubicado a las afueras de la ciudad, para presenciar la destreza de los toreros frente a los bovinos y los llamados “tigueres”, quienes se lanzan ante el animal para así entretener a los asistentes.

Dicha tradición, según historiadores data de más de 200 años, y es organizada por la hermandad de Fervorosos de la Santísima Cruz, que se encarga año tras año de celebrar estas corridas, las cuales se realizan los primeros diez días del mes de mayo. Las mismas inician cada tarde, a las 4:30. A esa hora, “salen a jornada” seis toros que durante los últimos años son donados por la empresa Central Romana Corporation.

Parte de los toreros que conforman las tardes taurinas de el Seibo.

En esta actividad no hay derramamiento de sangre, ya que los toros no son ejecutados, como sucede en otros países. En cada jornada hay cinco toreros, quienes se encargan de sacarle partida a cinco de los seis toros que hay por día. Los toreros realizan diversos tipos de movimientos con el capó, los cuales deleitan a los presentes.

Cuando el toro permanece un tiempo inmóvil, como resultado del cansancio, los llamados vaqueros los sacan del redondel y dan salida a otro bovino, para que mantenga la adrenalina del acto. Estos toreros son jóvenes, nacidos y criados en El Seibo, que han venido cosechando las tradiciones de sus ancestros que ejercieron este oficio, y otros asistían desde pequeño a esta actividad y terminaron involucrándose.

“Yo tengo 17 años siendo torero, ya que mi padre (Cisco Kif), yo le dije que me gustaba y me enseñó este oficio, el cual hacemos para todas las personas que nos visitan de todas partes del país y del mundo”, explicó Luis Alberto Medina, conocido como Cisco Kif Junior.

Miguel Constanzo (El Bravo), es otro de los toreros que muestra sus destrezas en el centro del redondel ante los toros. Afirma que esta actividad es única en toda América Latina y que se deben hacer las gestiones para construir una plaza de toros en esa localidad.

“Desde hace varios años venimos pidiendo una plaza de toros, para que no solo se realicen corridas durante las fiestas patronales, sino que cada cierto tiempo podamos realizarlas, ya que es un producto de esta provincia de El Seibo”, enfatizó Constanzo.

El último toro de cada jornada pertenece a los llamados “muchachos” o “tigueres”, quienes son los jóvenes que se lanzan sin temor alguno hacia al toro, poniendo en riesgo su integridad física. Se dice que esta tradición se mantiene debido a que según la leyenda de ahí salen los futuros toreros.

Síguenos en Instagram