“Cayuco”, humilde artesano de Miches que ganó un concurso en el Vaticano

MICHES, EL SEIBO. Unas piezas de madera tallada en su humilde vivienda a la orilla del río Yeguada, que da la bienvenida al municipio de Miches, se convirtió en la escultura que sacó del anonimato a José Genaro, de 51 años, al llevarse el tercer lugar en el Concurso Internacional de Pesebres, celebrado en el Vaticano.

La obra de “Cayuco” -apodo de Genaro, que es un tronco ahuecado usado para hacer canoa, popular en Miches- consiste en un pesebre que representa el nacimiento de la migración de personas, uno de los principales problemas de la península itálica y el mundo. Fue a la Santa Sede por invitación del Ministerio de Cultura y el embajador del Vaticano en República Dominicana, Víctor Grimaldi, donde se llevó la distinción frente a 100 competidores.

El pesebre está elaborado sobre la base del nacimiento en una yola o embarcación, dado el hecho de que miles de prófugos de las guerras están llegando a Italia por frágiles embarcaciones a través del mar Mediterráneo, según sostiene el escultor.

Partes de las obras de Cayuco
Partes de las obras de Cayuco

“Cayuco” se inició a principios de los años 80’ en la Escuela Vocacional de Miches, con la ebanistería. De ahí pasó a la artesanía, con la creación de embarcaciones. Hoy día, su casa está rodeada de piezas artesanales, que van desde una mazorca de cacao hasta una escultura de metal. Con sus obras ha obtenido tres bienales, un concurso que organiza el Museo de Arte Moderno.

Forma parte de Círculo de Autores de Miches “Manuel del Cabral”, quienes están reunidos con el objetivo de convertir a este pueblo en un destino turístico cultural. Organizan festivales a los que acuden turistas nacionales e internacionales. En este municipio, ubicado a 40.7 kilómetros de la costa de El Seibo, viven alrededor de 400 artesanos, pero al no tener un mercado para vender y promocionar sus productos tienen que dedicarse a otras actividades. “Cayuco” es uno de los privilegiados que vive de lo que hace, según expresa.

Y para ello, debe exhibir sus obras en otros lugares, como Punta Cana y Santo Domingo, donde los turistas adquieren sus piezas. El escultor pasó su infancia buscando arqueología en el río, donde encontró piezas indígenas que lo inspiraron a crear sus obras. Como Miche fue un asentamiento pre colonial, encontró muchas piezas en sanitarios y otros lugares.

Los precios de sus obras varían. Por ejemplo, una mazorca de cacao tallada puede costar RD$3,000, pero organiza un combo con una canoa y varias mazorcas que puede llegar vender hasta en RD$50,000.

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