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Casos LLena-Aybar y Emely Peguero impactaron a la población dominicana.

Casos Llenas Aybar y Emely Peguero: el día que la crueldad se ensañó contra dos inocentes

PUNTA CANA. Guardando diferencias circunstanciales, la muerte trágica de la adolescente Emely Peguero, en agosto del pasado año, tiene similitud con el llamado “caso del siglo”, como por su trascendencia fue bautizado el proceso judicial por el homicidio del niño José Rafael Llenas Aybar, el 3 de mayo del 1996.

Luego que la Sexta Cámara Penal del Distrito Nacional condenara a los responsables de la muerte de este niño, a quien mataron de 34 puñaladas por razones que nunca fueron establecidas, en el ámbito jurídico nacional se inició un importante debate sobre esa sentencia.

Los acusados, Mario José Redondo Llenas, primo del menor aniquilado de 12 años, y Juan Manuel Moliné Rodríguez, fueron condenados a 30 y 20 años, respectivamente, el 28 de mayo de 1998.

En los interrogatorios, Moliné Rodríguez, quien para ese tiempo tenía 18 años, dijo que presenció cómo su amigo Mario José mató al niño a sangre fría, pero que no tomó partido del horrendo homicidio.

Moliné Rodríguez narró que antes de sacrificar a su víctima, Mario José le dijo: “Tú te vas a parar al lado de mí y verás esta vaina”. Y que acto seguido abrió el baúl del carro, donde yacía secuestrado José Rafael, y lo apuñaló 34 veces.

La defensa legal de Moliné Rodríguez se aferró entonces al argumento de que su cliente no debía ser condenado a la pena máxima, porque no sabía que el niño sería liquidado, sino que lo previsto era raptarlo para exigir 10 millones de pesos por su rescate.

El menor fue sacado de su casa por su propio primo, con el pretexto de llevarlo a pasear con el consentimiento de su madre, quien por la confianza que inspira el lazo filial cedió el permiso de salida.

El debate

Los abogados de Moliné Rodríguez lograron que fuera sentenciado a 20 años, tras convencer al tribunal de no cargarle la autoría material ni intelectual del homicidio.

Esta decisión generó un gran rechazo en la sociedad dominicana. Muchos entendían que Moliné Rodríguez debió ser condenado a 30 años, como su amigo, porque aunque no se le probó que apuñalara al niño, estuvo presente y no hizo nada para evitarlo.

Acusados de asesinar al niño Llenas Aybar
Acusados de asesinar al niño Llenas Aybar, junto a su madre y abogado.

El cinco de mayo del 2016, cuando Moliné Rodríguez quedó en libertad por haber cumplido sus 20 años de prisión, los periodistas volvieron a preguntarle por qué mataron a José Rafael, y su respuesta fue invariable. Expresó que esa pregunta debía responderla el responsable de asestarle las 34 puñaladas al niño, en clara alusión a Mario José Redondo Llenas.

José Rafael fue encontrado un día después de su desaparición, próximo a una finca de la familia de quien fuera embajadora de Argentina en el país, Teresa Meccía de Palmas, cuyo esposo, Luis Palma de la Calzada, y su hijo Martín Palma Meccía, fueron implicados en el crimen. Con la mención de Luis Palma en las investigaciones surgió la versión de que a José Rafael lo mataron como parte de un ritual satánico.

Coincidencias

José Rafael fue declarado desaparecido la noche del mismo 3 de mayo, cuando salió de su casa, y el verdugo de su muerte tuvo el coraje de unirse a la búsqueda. Y fue más lejos, cuando hallaron el cadáver Mario José hasta lloró a su primo en la funeraria.  

Lo mismo hicieron la señora Marlin Martínez y su hijo Marlon, quienes  sabiendo que este último había matado a la adolescente fingieron preocupación y que buscaban a Emely junto a sus padres.

La sentencia que de este caso emitió el pasado miércoles el Segundo Tribunal Colegiado de San Francisco de Macorís encontró de frente la misma repulsa al fallo del caso Llenas Aybar. Y todo porque el Ministerio Público pedía 20 años para la señora Marlin Martínez, por entender que actuó en complicidad con su hijo Marlon para quitarle la vida a Emely, y el tribunal se pronunció en contra.

En este caso los fiscales tampoco pudieron probar que hubo complicidad de Marlin, y por eso el tribunal le reservó cinco años y 30 para su hijo. Los jueces en sus motivaciones dijeron que la tipificación de complicidad en el Código Penal Dominicano no se ajusta al contexto que involucra a Marlin en este hecho.

Marlin y Marlo, acusado de la muerte de Emely Peguero.

El artículo 5 del Código Penal Dominicano establece que “son cómplices las personas que contribuyen de manera accesoria a la ejecución de la infracción con actos u omisiones anteriores o simultáneas. Párrafo. Los cómplices serán sancionados con la pena inmediatamente inferior a la aplicable al autor o coautor de la infracción”.

Por esta razón, los jueces entendieron que el Ministerio Público no pudo establecer que Marlin participó, planificó o colaboró en el homicidio de Emely. Lo que valoraron es que su actuación fue posterior a la muerte, diligenciando la ocultación del cadáver.

Pero esconder un cadáver producto de una actividad delictiva tampoco contempla penas mayores ni se entiende legalmente como complicidad, porque ocurrió luego del crimen, como establece el citado artículo 5 del Código Penal Dominicano.

Sobre el ocultamiento de cadáver, el artículo 239 de esa misma legislación plantea que: “quien oculte o encubra el cadáver de una persona muerta a consecuencia de un delito será sancionado con uno a dos años de prisión menor y multa de tres a seis salarios mínimos del sector público”

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