Cárcel preventiva de Higuey

Cárcel preventiva de Higüey, la cara opuesta del Nuevo Modelo Penitenciario

HIGÜEY. La cárcel preventiva, quien forma parte del viejo modelo de reclusorios de la Procuraduría General de la República, ha sido definida como una “fábrica de muertos”, “una bomba de tiempo” y “un dolor de cabeza” para la población y por entes sociales del municipio de Higüey.

No por menos razones solicitan la construcción de una nueva cárcel, donde a diario no se presenten situaciones preocupantes, como en la actual, que van desde hacinamiento, violencia y lo peor, decesos que luego las propias autoridades no pueden explicar los motivos ni circunstancias.

El diputado oficialista Hamlet Melo expuso que en la provincia La Altagracia hay un mismo sistema carcelario para todo el mundo, y por eso es que esta siempre está sobrepoblada. Explicó que con esa cárcel preventiva, debido a las situaciones que viven los privados de libertad y las cosas que se han vivido allí, hay que desbaratarla, por lo que sometió un proyecto de resolución al Congreso Nacional, para que se haga otra cárcel preventiva.

Entiende que se espera que el Gobierno ejecute esa obra, ya que fue aprobada en única lectura, el 16 de mayo del 2017. Explicó que para lograr ese objetivo todas las autoridades deben aunar esfuerzos, “pues da pena que sean de la primera provincia que tuvieron el privilegio de tener una cárcel bajo el nuevo modelo carcelario y, sin embargo, los presos preventivos se tratan en el antiguo sistema”.

Añadió que “estamos manejando un sistema carcelario hibrido. Con los presos preventivos estamos trabajando con el antiguo régimen carcelario y con los condenados estamos bajo el nuevo sistema y esto es contradictorio”, apuntó Melo.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, filial La Altagracia, Rafael Castillo, expresó que la cárcel preventiva de Higüey se encuentra en estado de emergencias, por la situación que viven los que se encuentran privados de libertad, y espera que se construya otra para dignificar la vida de los internos.

Dijo que, hasta donde tiene conocimiento, en la preventiva han fallecido en lo que va año dos reos por riñas. “Pero, además de esta situación muchos son los que han padecido diversos tipos de enfermedades y afecciones de la piel, así como anemia, mareos producto del calor y las condiciones infrahumanas en la que viven estos reclusos”, aseveró Castillo.

Manifestó que esa área fue construida para 50 presos, pero que actualmente se encuentran 340 personas recluidas en ese lugar. Indicó que muchos familiares de los privados de libertad se acercan a ellos solicitándoles su intervención ante la realidad que viven los internos, sobre todo por la falta de espacio.

Rafael Castillo

Castillo sostuvo que esta situación no va a tener arreglo hasta que no se construya una cárcel que facilite adecentar y mejorar la calidad de vida de los internos y se termine la “mafia” que hay dentro de esa penitenciaría.

De su lado, el representante del movimiento cívico Poder Ciudadano, Jonathan Castillo, manifestó que las condiciones en las que se encuentra la cárcel preventiva, durante años han sido denunciadas por ciudadanos, por organizaciones e incluso los mismos internos. Esto así, porque a su juicio esta funciona como un negocio, y a los reclusos no se les trata con la debida decencia que manda la Constitución y las leyes.

Sustentó que, en el 2005, alrededor de 137 personas fallecieron de una manera no aclaradas del todo por las autoridades. Dijo que no obstante esa gran tragedia han seguido las muertes de reclusos, pues en el 2012 murieron dos personas, una por asfixia y otra por falta de atención médica, ya que el fallecido sufría de VIH-SIDA.

Además, indicó que en el 2014 se hizo pública la noticia que daba cuenta de la muerte de 10 personas por cólera, deshidratación y úlceras en la piel, y en el 2015 tres reclusos murieron en estado cadavérico.

Explicó que con el último fallecimiento de un recluso, el pasado seis de este mes, vuelve a levantar las múltiples denuncias sobre la cárcel preventiva de Higüey y la falta de dignidad con la que viven los internos.

En tanto que el presidente del Colegio de Abogados, filial La Altagracia, Miguel Rojas, dijo que la cárcel preventiva ha sido un dolor de cabeza desde hace muchos años, y que es un tema viejo y recurrente.

“Desde que pasó la tragedia en el 2005, nosotros hemos presentado situaciones con este recinto, por las condiciones en las que se encuentran los privados de libertad. Esto es debido a que donde están es un espacio reducido, y a la sobrepoblación”, apuntó Rojas.

Miguel Rojas
Miguel Rojas

Indicó que este lugar no cuenta con las condiciones necesarias para tener a personas privadas de libertad. Entiende que por el hecho de que una persona cometa un ilícito penal no quiere decir que haya que tratarla como a un animal, sin importar el acto cometido, pues para eso está la justicia, que determina su culpabilidad o no.

Explicó que en este lugar se tienen múltiples situaciones, porque además de la sobrepoblación están también los abusos que se cometen. “Para esos fines, nosotros hemos ido en dos ocasiones, junto con la fiscalía de la provincia, a indagar sobre eso, pero se hace difícil, porque los internos tienen miedo y esa es una realidad que les impide hablar”, asentó Rojas.

También, detalló que ahí se encuentran personas que tienen más de un año guardando prisión, cuando deberían de estar en el centro de Anamuya o en El Seibo, pero le salen traslado y por una u otra razón este no se materializa.

Acciones

El fiscal titular de La Altagracia, Edwin Encarnación, dijo que están realizando acciones para mejorar las condiciones de vida de los privados de libertad de dicha cárcel, porque esto es “un día a día”, en virtud de que así mismo como crecen los actos delictivos en la ciudadanía, la sociedad les exigen a las autoridades que las personas que violen las leyes no estén sueltas.

“Nosotros como Fiscalía, junto con la Policía Nacional, hemos asumido eso con mucha gallardía. Hay muchos detenidos, pero todos esos que están allí son por hechos graves, pero estos pueden estar en la calle bajo una modalidad diferente, como lo establece la ley.

No obstante, hay casos que ameritan proteger a la ciudad y a la provincia de los hechos que puedan cometer estas personas y que han cometido”, indicó Encarnación.

Edwin Encarnación, fiscal La Altagracia.

Dijo que hay personas que tienen muchas reincidencias de casos, que ameritan que estén en prisión. “Para mejorar la vida de los internos, todo en coordinación con el coronel Soto de la Policía Nacional, hemos incrementado las requisas; se han fortalecido los controles para evitar que entren objetos, armas y sustancias controladas; se ha pintado el área y se está en conversación con los Bomberos, para cada cierto tiempo hacer una limpieza”, explicó el representante provincial del Ministerio Público. Resaltó que la Fiscalía ha facilitado el uso de detergentes y útiles de limpieza, y se ha aumentado la dosis de suministro de agua desde Anamuya.

“Es decir, se están agilizando los procesos de una forma excepcional; estamos yendo a la cárcel preventiva y creando una mesa de diálogo, y directamente estamos mandando a buscar los detenidos para buscarle una salida alternativa”, indicó Encarnación.

Acotó que actualmente hay una población de 330 internos en esa preventiva y que rápidamente recuerda dos casos de muertes de reclusos en lo que va de año, como es la de Mene Sanó, el 25 de marzo, quien falleció a causa de traumatismo producto de una pelea.

Dijo que el último en fallecer fue Frank Mora Morillo, el 6 de junio, quien duró 10 días en el hospital General Nuestra Señora de La Altagracia, y murió presumiblemente de forma accidental producto de una caída.

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