Con la industrialización y desarrollo de las actividades humanas, la cantidad de residuos sólidos ha aumentado significativamente.

Autoridades y expertos plantean construcción de presa para solucionar escasez regional de agua

LA ROMANA. Entidades y expertos exigieron la implementación de un plan de tratamiento de aguas residuales y la gestión para la construcción de una presa que garantizaría el abastecimiento de agua potable a las provincias de El Seíbo, La Romana y al municipio de Higüey.

La solicitud surgió en un panel sobre asuntos medioambientales organizado por el Ministerio de Medio Ambiente, y que contó con la participación del ministro de esa cartera, Francisco Domínguez Brito.

El ingeniero Andrés Javier Sánchez, del Colegio Dominicano de Ingenieros y Arquitectos (Codia), al referirse al tema de las aguas residuales, indicó que se necesitan la construcción de una planta de tratamiento y un sistema de alcantarillado sanitario para La Romana, ya que la falta de este sistema de saneamiento representa una bomba de tiempo y un peligro para toda la población.

Explicó que con la industrialización y desarrollo de las actividades humanas, la cantidad de residuos sólidos ha aumentado significativamente, y que en la provincia de La Romana no escapan a esta condición. Señaló, además, que aún con una población de alrededor de 350 mil habitantes y una extensión de área fluvial de 185.5 kilómetros cuadrados no cuentan con un sistema de alcantarillado sanitario.

Sánchez considera esas ventajas más que suficientes para que el Estado dominicano ponga el frente a la situación de las aguas residuales, lo que insiste es un potencial peligro para la salud de las personas. Esto así, porque entiende que la falta del alcantarillado sanitario produce un sin número de enfermedades, como disentería anémica, disentería bacilar, salmonelosis, y otras que pueden ocasionar incluso la muerte, principalmente a los niños.

Dijo que la gestión de la disposi ción de las aguas residuales tiene tres elementos fundamentales: el aprovechamiento energético, la producción de alimentos y la calidad del medio ambiente, donde esa agua residual en el sub suelo provoca un desequilibrio natural, tanto de las aguas subterráneas que son claras, potables, como de las aguas superficiales. Señaló que por esta razón deben ser adecuadamente tratadas y cumplir la función de aguas residuales y fluviales.

 

El ingeniero explicó además que un alcantarillado sanitario es un conjunto de tuberías, de instalación de equipos, desde donde se transportan las aguas residuales que van degradando su composición orgánica, y al final se compone de forma continua en higiénicamente seguras. Explicó que funciona por gravedad lenta o por bombeo, cuando los niveles del terreno no permiten que se lleve a cabo.

“La provincia de La Romana necesita un aliento con relación a esta urgente y necesaria construcción del alcantarillado sanitario, que representa una bomba de tiempo; es un peligro que representa para esta población. Por el medio ambiente, todos los habitantes solicitamos la ejecución de esta importante obra para la provincia de La Romana”, expresó Sánchez.

De su lado, Andy Omar Johnson, asistente del director de la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de la Romana (Coaarom), arquitecto Manuel de Jesús Cedeño, dijo que se tiene una producción de agua de un metro cúbico por segundo, y que una extraordinaria gestión sin pérdidas físicas daría para toda la provincia.

Pero dijo que, sin embargo, no es así, porque se consume mucha agua, situación que pone en peligro la existencia de la misma. Comparó que un europeo consume de 200 a 250 litros por segundo de agua, un estadounidense 300 y 350 litros, y un latinoamericano por encima de 400 litros por persona.

En el caso de los hoteles, dijo que consumen 950 litros por huésped, por lo que entiende que es importante la gestión del agua, primero desde el punto de vista económico, porque si no se tiene agua no hay desarrollo económico.

“¿Qué pasa cuando hay sequias? No tenemos agua suficiente para dar, pero cuando hay tormentas, entonces no podemos gestionar el agua, captarla por lo costosa que sale y lo peligroso. Necesitamos una presa; está contemplada la construcción de una presa en el sector Javilla, donde fluyen los río Sanate y Chavón.

Eso va a resolver el problema de agua de la provincia La Altagracia, la cual consume agua del subterráneo; una agua contaminada”, alertó Johnson. Indicó además que el 52% de los pacientes que se presentan en alguna emergencias es por contacto con agua contaminada, por lo que necesitan que se implemente en La Romana, La Altagracia y El Seíbo, el plan de tratamiento de aguas residuales planteado por Andrés Javier.

Agua para varias provincias

Retomando el tema de la presa, Johnson dijo que con la construcción de ésta se va a garantizar agua a toda la región, básicamente Higüey, El Seíbo y La Romana, con sus hoteles. Reveló que el proyecto cuesta de 200 a 250 millones de dólares, pero que necesitan que las instituciones afines a este ámbito y la sociedad en sentido general conozcan, exijan y se empoderen del proyecto.

Asimismo, subrayó que el Gobierno británico está interesado en aportar los fondos para construir el plan maestro del alcantarillado sanitario, pero que el Gobierno dominicano debe concretar su construcción. Dijo que se trata de un plan con diez años de duración y que contempla una primera etapa de cuatro años.

Francisco Domínguez Brito, ministro de Medio Ambiente, puntualizó que República Dominicana y el mundo viven una situación compleja, y que el cambio climático es una realidad, por lo que cada día se van a experimentar comportamientos de la naturaleza diferenciados a los que normalmente se veían, probablemente determinados por tiempos con muchas lluvias.

Dijo que esto va a producir inundaciones y que en algunos casos habrá grandes sequias, mucho más graves que cualquier torrente.

Sin embargo, dijo que hoy la República Dominicana está viviendo un proceso sumamente interesante, una revolución ambiental, ya que el presidente Danilo Medina ha apartado del Presupuesto Nacional más de 6 mil millones de pesos para la reforestación. Calificó esta medida como “un hecho sin precedentes, no sólo en el país sino en Centroamérica y el Caribe”.

Resaltó que se contempla la reforestación de unas 750 mil tareas que incluyen más de 90 millones de árboles, sobre todo en toda la región de la Cordillera Central. Dijo que el país tiene agendas que van más allá de la reforestación, como el tema del agua potable, donde plantea que en La Romana debe tener agua potable 24 horas al día, durante todo el año. Resaltó que es algo que todavía se ve como una quimera. “Aquí en la zona urbana tenemos casi la totalidad de la superficie de La Romana, con instalaciones de tuberías, pero todavía tenemos en Villa Hermosa y otros municipios donde no llega el agua potable, y donde nos llega con el gran esfuerzo que se está haciendo.

En determinadas situaciones podemos sobrevivir a esa situación; por eso, sea cuidando el rio Chavón, a través de todo el sistema de agua subterránea, la verdad es que La Romana está creciendo y cada día va a tener una población mayor, y el reto del agua potable es fundamental”, expresó Domínguez Brito.

En cuanto al manejo de aguas residuales, dijo que con un aumento de la población y de los vertidos a través de esas aguas residuales se va contaminando no solamente las aguas subterráneas, sino también los mares, que a fin de cuentas son también la principal fuente de ingresos de esta provincia.

“Y por eso es un gran reto que tiene que ser de cara al futuro inmediato establecer todo un sistema de manejo de aguas residuales”, indicó el funcionario. Se refirió también a la problemá- tica de los vertederos. “República Dominicana no tiene un solo relleno sanitario, lo que ya está pasando a la historia en países desarrollados.

Entonces, mi sugerencia que se la hago a todos los alcaldes es que comencemos a trabajar con la gente; cuesta menos dinero, es más trabajo, pero al final vamos a tener mejores resultados”, sugirió el titular de Medio Ambiente.

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