En Villa Renovación la pobreza y el abandono se perciben en cada rincón

María Herrera /[email protected]

LA ROMANA. Residentes en el sector de Villa Renovación piden que sea restablecida la construcción de la escuela en esa comunidad, ya que sus hijos tienen que trasladarse a lugares lejanos para recibir el pan de la enseñanza con muchas dificultades.

Pidieron, además, una Oficialía Civil para que los residentes puedan declarar a sus hijos, ya que según dijeron existen muchas restricciones en ese sentido. Corporina García, fundadora de este sector, donde vive desde hace 28 años, dijo: “estamos luchando por una escuela. Aquí nos la quieren quitar; tenemos muchos niños y tenemos que enviarlos lejos, a veces a pie, porque no tenemos dinero para pasaje”, lamentó García.

Dijo que está viviendo con muchas precariedades en este sector, sin que se avizore algún cambio positivo. “El cambio que hemos tenido ha sido con la junta de vecinos. Con nuestro propio esfuerzo, hemos caminado mucho, y no nos atienden como deberían”, expresó esta residente.

Indicó que muchas veces lo que tienen que darles a sus hijos para el desayuno, se lo entregan para el pago de pasajes, porque los centros educativos donde se ven obligados a estudiar les quedan muy retirados de la comunidad.

Asimismo, Yohanny Santana, con más de 20 años residiendo en este sector, dijo que las condiciones de Villa Renovación siempre han sido las mismas. “Nosotros, los munícipes, hemos hecho algunas cosas, pero de parte de las autoridades no han hecho nada. Que vengan en auxilio de nosotros, porque cuando llueve no podemos transitar y los niños para la escuela es un  problema; los zapatos todos sucios y tienen que ir peor que los demás, por la situación de las calles”, observó Santana.

Darío Castillo, vocero de la Junta de Vecinos el Desarrollo de lo Alto de Piedra Linda, y quien está dándole apoyo a esa comunidad, dijo que en este sector tienen muchas problemáticas. Aunque pertenezca a otro sector, dijo que ve cómo los niños tienen que entrar los zapatos en la mochila y los pies en una funda, para salir con ellos a recibir el pan de la enseñanza.

Dijo que estos pequeños tienen que caminar hasta tres kilómetros para llegar a la escuela. “Niños y adolescentes que tienen que irse a un lugar bastante retirado de su comunidad. Las autoridades tienen el deber y la obligación de brindar esa mano amiga de ayudarlo; venir en su auxilio, para que estos niños no se críen con esa falta de educación”, sostuvo Castillo.

 Un largo rosario de problemas

 Heriberto Luis Leroy, presidente de la Junta de Vecinos Nueva Fuerza, al ser entrevistado al respecto dijo que además de estos problemas también está el tema de la inseguridad ciudadana.

“Tenemos la construcción de la escuela parada en un 15 por ciento desde que le hicieron el análisis de suelo. Se le construyó la línea  de electrificación para alimentar la escuela con la energía eléctrica. Hicieron el análisis de suelo, y tuvieron que explotar una pequeña loma que tenía el terreno, para adecuarla. Sin embargo, nosotros tenemos esta construcción parada y no sabemos la razón”, expuso Leroy.

Dijo, asimismo, que le habían enviado a la pasada directora del Distrito Educativo 05-03, Feliciana Doñé, un documento para que le explicaran el por qué la construcción de la escuela no ha continuado. Pero nunca recibieron respuestas.

“Estamos gastando en transporte mucho dinero, aparte de la alimentación. Por otra parte, también aquí en el sector estamos exigiendo que vengan a electrificar, que no tenemos. Sí hemos alcanzado dos mini proyectos por parte de EDE Este (Empresa Distribuidora de Electricidad del Este), pero no más”, sostuvo este dirigente comunitario.

Dijo que han hecho solicitudes para el alumbrado, sin que tampoco hayan recibido respuestas al respecto. Señaló que como junta de vecinos han contribuido significativamente, no solamente para el sector sino para que el municipio sea escuchado.

“No contamos con una Oficialía Civil; tenemos el caso de una señora que tiene seis hijos y no son reconocidos, porque no hay una Oficialía Civil, porque se la ponen también en china. Debemos buscar la manera de eficientizar; identificar cuáles son las personas que tienen problemas, porque aquí se habla de una población de 140 mil habitantes”, reflexionó Leroy.

Añadió que si a esa cantidad se le suman las personas indocumentadas, entonces el número de habitantes sería de 180 mil. “El Estado tiene que buscar la manera de poder identificar cuáles son las personas que tienen ese problema. Para eso necesitamos una Oficialía; ya está bueno; estamos cansados de exigir lo que realmente necesitamos”, manifestó Leroy.

Dijo que actualmente están trabajando con los imbornales, pero no tienen ayuda del Ayuntamiento. Aspiran a que parte de los problemas denunciados sean tomados en cuenta en el Presupuesto Participativo elaborado por las autoridades locales.