Verón ya tiene una Funeraria Municipal, pero aún sin cementerio para enterrar sus muertos

Verón. Aunque recientemente la Junta Distrital inauguró la Funeraria Municipal demandada por esta comunidad, todavía el prometido y esperado cementerio de esta demarcación brilla por su ausencia, debido a que la construcción de esta obra no da señales de comenzar.

En reiteradas oportunidades, el director municipal Ramón Ramírez ha dado a conocer que ya cuenta con los terrenos para la construcción del nuevo cementerio de Verón-Punta Cana, cuyos espacios fueron donados el pasado mes de noviembre por el hacendado Víctor Manuel Castillo, con una extensión de 63 hectáreas, equivalentes a casi 40 mil metros y una capacidad hasta para más de 200 nichos.

También, prometió entregarlo entre abril y mayo de este año, lo que no pudo cumplir. Su ubicación es en el sector Samaritano II, actualmente de muy difícil acceso.

El monto de inversión del proyecto del campo santo asciende los RD$ 5 millones 800 mil, y a principios de año le fueron entregados a la contratista RD$ 1 millón 162 mil, correspondiente al 20% que por la ley le corresponde.

Sin embargo, el cementerio de La Ceiba, ya no da abasto para las distintas comunidades que hacen uso del mismo, que de acuerdo a las propias autoridades supera las 60 mil personas.

A principios de año, el mismo tuvo que ser reparado en varias partes de sus áreas puesto que no estaba en condiciones para la sepultura de los fallecidos. Vecinos de La Ceiba aseguran que cada vez que llueve el agua inunda los terrenos donde se ubican los nichos, lo cual incrementa la angustia de los residentes cada vez que acuden a este campo santo.

La primera fase de esta obra, según el propio director municipal, Ramón Ramírez, sería entregada entre los meses abril y mayo de este año “si las condiciones climáticas son favorables”.

Además, prometió que será uno de los más modernos de República Dominicana acondicionado con capillas, cámaras de seguridad e iluminación, baños, parqueo, áreas de gramado, a objeto de que las personas puedan dar el último adiós a sus seres queridos en condiciones óptimas. Por ahora toca a los habitantes de Verón y de todo el distrito seguir esperando por la construcción de un campo santo digno.