Vendedores y locales comerciales se adueñan de las aceras en La Romana

LA ROMANA. Vendedores ambulantes, construcciones y locales comerciales han tomado las aceras de esta ciudad, obligando a los peatones a tener que desplazarse hacia la calle y estar propensos a ser víctimas de accidentes de tránsito.

En el centro de la ciudad es costumbre ver establecimientos de comida, suplidoras, colmados, agencias de motores y otros tipos de negocios que han hecho suyas las aceras, impidiéndole el libre acceso al peatón, en franca violación a las leyes que obligan a respetar los espacios públicos, el tránsito y el ornato.

Dentro de los barrios de La Romana hay ciertas edificaciones que incurren en dejar los materiales de construcción en las aceras y parte de la calle, provocando taponamientos en avenidas y calles.

Vendedores La Romana 2
En este comercio de passola se adueñan de la vía.

Los vendedores ambulantes son otros de los que invaden las aceras sin ningún tipo de permiso u orden que les apruebe utilizar el espacio público. El alcalde municipal de La Romana, José Reyes, se ha referido al tema diciendo que el Ayuntamiento tomarás las medidas de lugar para recuperar los espacios públicos.

En los alrededores de la plaza artesanal, un 70% de las aceras está siendo obstaculizado por vendedores, principalmente de nacionalidad haitiana, los cuales exhiben sus productos en la calzada. Los peatones expresan su inconformidad, por lo difícil que se torna caminar por las aceras de la ciudad.

“Tienes que tirarte a la calle, porque hay un negocio que tiene maniquís afuera o una persona vendiendo algo, y es algo que tú piensas antes de hacer cualquier diligencia caminando”, explica la estudiante universitaria Jennifer Pozo. Los conductores también expresan su inconformidad al respecto.

“Yo ando en mi vehículo y tengo que vivir defendiéndome de los peatones, porque aparte de que no tienen dónde caminar, se tiran a las calles sin mirar”, explica Edwin Mata, chofer de carro público.

Según el artículo 32 de la Ley 675 Sobre Urbanización, Ornato Público y Construcciones, establece que en las calles y aceras no se permitirán materiales de construcción ni escombros procedentes de derribos en lugares que obstaculicen el tránsito.

La nueva Ley de Tránsito (63-17) igual prohíbe en su artículo 219 ofrecer para la venta productos, objetos y artículos de cualquier clase en las vías públicas no reservadas para esos fines. En caso de incurrir en esta mala práctica, la persona será multada al pago de un salario mínimo.