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Un montaje comicial ineficiente

El modelo de votación y escrutinio implementado en las pasadas elecciones por la Junta Central Electoral (JCE), ha dejado una estela de incomodidades por parte de dirigentes, partidos políticos y la sociedad civil, lo que lleva a calificarlo como ineficiente.

Esto es así, porque parece que durante estos comicios, República Dominicana retrocedió a las décadas en que el temor por los resultados era lo que normaba y la incertidumbre formaba parte del sentir ciudadano; sin dejar atrás las denuncias de fraudes colosales, fallas en la energía eléctrica y las alteraciones de las actas en toda la geografía nacional.

Ineficiente, porque en estas elecciones la población esperaba que el tribunal de comicios diera a conocer los resultados finales pocas horas después del cierre de las votaciones, debido a los elementos de modernidad introducidos, tales como el registro digital de las huellas dactilares, la verificación de las cédulas de manera electrónica y el escaneo de las actas.

Sin embargo, no ha sido así. Esta ineficiencia se ha visto marcada en diversas comunidades de la región Este del país, en donde pueblos como Higüey, La Romana y San Pedro de Macorís, por citar algunos, todavía el viernes las juntas municipales electorales trabajaban en el conteo y validación de las actas.

A esto se suman las denuncias de alteración de actas a favor de candidatos, lo que ha provocado que dirigentes políticos hayan elevado instancias a los diferentes organismos municipales solicitando la nulidad del proceso.

Cual si fuera Macondo, recóndito y polvoriento, así se perciben algunos pueblos del Este, con cientos de activistas políticos reclamando, luego de cinco días (viernes) de unas elecciones, que se ofrezcan los resultados finales. Esto resulta contraproducente en este siglo, donde la tecnología y el avance de las comunicaciones debieron jugar un papel preponderante durante los comicios del pasado 15 de mayo.

Todavía el pasado viernes, comunidades como la ciudad de Higüey se mantenían en vilo por conocer los resultados finales del proceso en el nivel municipal, debido a la lentitud mostrada por la Junta Municipal Electoral que preside la magistrada Irene Sánchez.

Sólo queda esperar pacientes que los honorables magistrados emitan su veredicto; pero más aún, llamar a la cordura a los políticos y dirigentes que han mostrado disgustos por el manejo que desde el día de las elecciones ha mostrado ese y otros organismos comiciales en el Este.

Se hace necesario llamar a la población a evitar que la tristeza llegue a múltiples hogares. Es inadmisible que en la era de la tecnología y las comunicaciones, la oscuridad siga siendo la protagonista de un proceso, que horas después debió reafirmar que se trataba de una fiesta de la democracia.