Condenan hombre por maltrato animal en Higuey

Un tribunal de Higüey sanciona el primer caso de la región Este por maltrato animal

Romayra Morla [email protected]

HIGÜEY. A pesar de que hace cincos años que la República Dominicana cuenta con la Ley 248-12 sobre Protección Animal y Tenencia Responsable, son pocos los casos de condenas que se conocen en el país.

Sin embargo, el Juzgado de Paz del Distrito Judicial de La Altagracia emitió la primera sentencia de la región Este por maltrato animal. De acuerdo a la información suministrada por la fiscalizadora del Juzgado de Paz en La Altagracia, Claudia Garrido Caraballo, el señor Domingo Payano fue condenado a seis meses de prisión correccional, por haber lanzado una perra en un hueco, porque según el acusado le comía las gallinas.

Y aunque la pena impuesta a Payano fue suspendida, deberá cumplir con la labor de alimentar a los perros de la Fundación de Protección Animal “Collares Rojos”, de Bayahibe, no podrá vender o maltratar animales y tendrá que pagar una multa de 33 mil pesos, como indemnización.

Aunque la ley instituye que los ayuntamientos y el Ministerio de Salud tienen la responsabilidad de construir albergues para animales que no tienen domicilio y sufren diferentes tipos de maltrato, aún el municipio de Higüey no cuenta con un refugio para las decenas de perros que deambulan por la calles.

Lika es una perra pastor alemán que en el 2015 fue
víctima de maltrato, donde recibió tres machetazos,
pero gracias a varios voluntarios pudo salvarse.

Cuidado animal

El médico veterinario Luis Rafael Cedeño, indicó que los perros y los gatos son los animales que más abundan en las casas y en las calles, pero para controlar su maltrato ya existe una ley que los protege, y cualquier persona puede denunciar los atropellos de que son víctimas algunos animales. De igual forma, resaltó que “los animales como los perros, hoy día van sustituyendo el afecto familiar.

Una familia corta con dos hijos que se le gradúan y se quedan solos, ese vacío familiar lo va llenando ese tipo de ser; mucha gente que se quedan solas, principalmente las mujeres, se refugian en un perrito”. Hace 20 años que aquí en Higüey había guarderías de perros y es un compromiso del ayuntamiento y Salud Pública crearlas, pero uno se recuesta del otro y no asumen su responsabilidad, agregó Cedeño.

Además, dijo que el perro no sólo es un animal que ayuda, que sirve de compañero y protege, sino también que transmite enfermedades, por lo que deben ser desparasitados constantemente. También deberían castrarse las perras para que se reduzca la reproducción de perros realengos. Explicó que para el proceso de esterilización, hay pastillas e inyecciones por un año.

Las perras tienen la ventaja que se ponen en celo dos veces al año. Las gatas son más difíciles porque se ponen en celo cada 28 días. Recomendó que si una persona va a tener un perro en su casa deben vacunarlos a los 45 días de nacido, contra el parvovirus, luego de 30 días más se le pone un refuerzo. También se vacunan contra el moquillo canino, la leptospirosis y la rabia se le coloca a los 4 meses de edad y luego anual, ya que los perros son portadores sanos de la rabia.

La rabia tiene un proceso de incubación de 7 a 28 días; si una persona lo muerde un perro o un gato en el tobillo, es posible que 7 meses o un año después presente los síntomas de la rabia, si el animal no está vacunado. Con relación a los baños para el control de las pulgas y las garrapatas, hay que bañarlos cada 15 días o mensual colocándoles shampo anti garrapatas, por 20 minutos y fumigar el área donde está el perro para eliminarlas.

Asimismo, puntualizó que se desparasitan cada 21 días. En cuanto a su alimentación, la digestión de los perros es lenta, se recomienda alimentarlos una vez al día en horas de la mañana, cuando son adultos. Es importante que lo lleven a un lugar específico a defecar, ya que este animal estimula su defecación por el olor y cada vez que él quiera irá a ese lugar, mientras que cuando están pequeños se racionan las porciones de alimentos.

La Ley 248-12

La Ley sobre Protección Animal y Tenencia Responsable, promulgada en el 2012, establece que por negligencia, las sanciones son de uno a tres años de prisión y una multa de cinco a 10 salarios mínimos, mientras que por incidir en maltratos la sanción es de tres a seis meses de prisión y multa de 10 a 20 salarios mínimos; por la crueldad la ley sanciona con seis meses a un año de prisión y multa de 25 a 50 salarios mínimos y quien reincida será castigado con el doble de la pena aplicada.

También se destaca en la normativa que se prohíbe la venta de animales en lugares no autorizados y espacios públicos; la sanción que se instruye es la del cierre del lugar, multa de tres a seis salarios mínimos y entre uno y tres meses de servicios sociales en lugares que tengan por destino la protección y el cuidado de animales.