RINCÓN HISTÓRICO / Oda mayor Yo soy Higüey

Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

El doble agente, Judas Iscariote, un beso le daba a su viejo amigo, así lo entregaba con todo cariño a los complotados, y grandes asesinos.Con una bola de plomo al látigo adherida; como el espesor del puño ciento cuarenta latigazosrecibió su cuerpo indemne por orden de Pilatosporque Jesús era luz.
Condenado por Pilatos a morir en una cruz como cualquier bandolero; resistió estos embates de estos grandes criminales donde le dieron vinagre porque Jesús era luz.Sobre esa cruz expiró y su cuerpo luminoso ascendió; hoy no yace en una cruz porque Jesús resucitó y su cuerpo y mente ilumina porque Jesús es la luz.
Dos mil quinientos años antes de Jesucristo, los pobladores vivientes en la isla Saona brillaban la cerámica con hebras de mi cabellera.
Hace miles de años los aborígenes techaban sus bohíos con cana de mi cabellera, con varas verticales para sostener la techura redonda como la tierra el pico de la espada, traídas por españoles apostando trocitos de oro al filo del duro acero forjadas al calor por artesanos sapientes cortando las manos atadas de los indios esclavizados, luego los españoles hicieron nuevos bohíos que le llamaron villorríos de iguales materiales que en mi tierra había.
Luego los españoles a Salvaleón fundaron: la fortaleza Ponce de León, cuya tierra donara el hacendado Tarquino Perozo, en acto de donación del notario higüeyano Rolando Vespasiano Cedeño Valdez.