RINCÓN HISTÓRICO / Oda mayor Yo soy Higüey

Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

Cuando el milagro del profeta Elías, resucitó el hijo de la viuda de Serepta; multiplicar los toneles de harina y manteca provisionantes comida, a la muerte de su esposo.

El profeta Elías, con su manto enrollado; separó las aguas del Jordán por donde pasó a la otra orilla.

Pasó cuarenta días y cuarenta noches caminando sin dormir alimentado por el Ángel del Señoren el monte de Ore, fue llevado al cielo por Jahvé en un carro de fuego, dejándole a Eliseo el manto.

En el momento de la transfiguración Pedro dijo a Jesús: vamos hacer tres chozas, una para Elías, una para Moisés y otra para Ti.

Diciendo el Maestro, ya Elías vino, y no lo reconocieron no comía ni bebía vino concluyendo los discípulos. Que Elías era Juan.

Cuando llego al templo el Divino Maestro encontró la casa, como el hospedaje; vendiendo palomas, ovejas y cabras para las ofrendas por obligación cambiando monedas sin ninguna ley, negocio redondo de los sacerdotes, de la policía del templo, los maestros de la ley de Caifás, presidente del Sanedrín cuñado de Judas, del procurador romano Poncio Pilatos, abusando todos de su gran poder.