RINCÓN HISTÓRICO / Oda Mayor – Yo soy Higüey

Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

Pensaba ahora

por los cuatro puntos cardinales

vio Dios que los rayos

calcinan mi cuerpo;

reconoció mi respiración

extenuante, asfixiante.

 

Dijo Dios: ¡Háganse las colinas,

las cadenas montañosas

los picos y picachos,

las lomas escarpadas

no haya subida sin bajada,

las mesetas y llanuras,

que surja el horizonte.

 

Y los árboles donde baile

el colibrí, vuele el zumbador

y cante el ruiseñor

con su alegre cantar,

haya ciguas palmeras

y carpinteros de roja piel.

Que haya árboles

como elevados penachos

y se mezan con el viento.

 

Oxigenando este elemento

me hizo respirante

por lo caliente del sol,

vio Dios, mi estado de necesidad

y dijo: háganse las aguas;

las aguas obedecieron

y cubrieron mi cuerpo

casi ahogante.

 

Y Dios dijo: que no te queme el sol,

que no te ahogue el agua;

y dijo: Recójanse las aguas, océanos,

mares, ríos y arroyos, lagos y lagunas,

y entonces me sentí satisfecho,

con el agua, el sol y el viento

sentí la vida de estos

tres elementos.

 

Y dijo Dios: Hágase el río Duey

que sea como un collar cristalino

sobre el cuello acuífero de Higüey;

Que el río Quisibaní sea confluente.