RINCÓN HISTÓRICO / El Gobierno de Unión Cívica Nacional

Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

Ya había adquirido una maquina arrendada propiedad de don Lucas Castillo, a un peso por semana, que el cobraba por varias máquinas Singer que ocupaba su principal negocio, después de los préstamos.
Doña Delia Caraballo le ofreció a Carmen Dolores Rijo de Cedeño (Mimí) que le proporcionaría la leche, aunque no tuviera dinero para pagarla. No siendo necesario aceptar su oferta, pero si sus gestos, lo agradecimos, aunque seguimos pagando la leche de las muchachas, tan pura como su dueña.
Me dediqué a la sastrería, haciendo una cooperativa de pantalones que me permitía vivir bien, y ayudar a mi papá y a Arévalo, Pachín, Carmen, Ovidio, Isabel, y otros familiares que lo necesitaban.
Arévalo se entregó a la causa y no ejercía su profesión de abogado ni Pachín, porque nadie los buscaba y el Tribunal de Primera Instancia estaba en La Romana.
Manolo Valdez y Ninito Peña, ambos mis compadres, me acompañaban todos los días a mi casa, donde me dejaban sano y salvo. Bayoan Pepén era mi vigía, me decía que el patio estaba vigilado por militares vestidos de civil, que no debía salir al patio por ningún motivo. Así lo hice y creo que mi vida se la debo en parte a estos artífices de mis cuidados y seguridad.
Se efectuó un mitin en Los Cerritos. Miro y Bienvenido Mejía, Amable Ávila y Fellito Gómez Cedeño junto con el comité municipal, habían establecido que antes de ir a Los Cerritos, tenían un sancocho donde don Juan Ávila, en la sección de Bejucal.