RINCÓN HISTÓRICO / El regreso de la familia Herrera Cedeño a Higüey

Antonio Cedeño (Macho).
Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / [email protected]

Por órdenes militares que le dieron golpes, como castigo por no  delatar a sus compañeros, por  lo cual el escritor Mario Vargas Llosa, puede ser demandado por difamación e injurias, por los hijos de Pedro Livio Cedeño Herrera, Adanela Cedeño Pimentel y compartes, al asegurar tales infamias en su libro -La Muerte del Chivo- cuyas mentiras son las que les dan connotaciones de vida  a la no ficción -relato salvándolo del basurero.

Sin embargo, todo lo referente a Pedro Livio, dijo: ¿quién dijo que Pedro Livio está vivo? Conrado Herrera, se ruborizó, le miró fijamente y agregó: ¿Esos son los comentarios de la ciudad? Y adujo que se decía que estaba escondido en algún lugar, deduciendo que la irrupción en el consultorio  policlínico, era prueba de que estaba vivo.

Tenemos que deducir que como eso era un misterio de Estado, nadie sabía nada, porque la prensa no decía nada. Y si algo salió en los periódicos El Caribe y La Nación, en la prisión no se sabía nada, porque los presos no leen periódicos,  y mucho menos los presos de esa categoría.

El rostro de mi padre se trasformó, una leve sonrisa se dibujó en sus labios quedando profundamente pensativo y sin lugar a equívocos se repetía lo que me había referido de Pedro Livio Cedeño Herrera. Hijo de  Altagracia Herrera-su tía abuela,  y del sacerdote Felipe E. Sanabia, quien era párroco de Higüey,  en 1912, fecha en que nace Pedro Livio Cedeño Herrera.

Altagracia Herrera, estaba casada con don Lucas Castillo,  de quien se había separado, después del nacimiento de Marino Lucas Castillo Herrera.