Denunciaron que existe una celda dentro de la cárcel preventiva que le dicen “la plancha”, donde supuestamente son alojados sin tener acceso a sus necesidades básicas.

Revelan internos de cárcel preventiva de La Romana son sometidos a crueles maltratos

María Herrera / [email protected]

LA ROMANA. Denuncias de maltratos e irregularidades vuelven a colocar a la cárcel preventiva de esta ciudad en la mira de la opinión pública. Esto así, tras las estremecedoras revelaciones exteriorizadas por internos, ex internos y familiares de éstos, quienes aseguran que los presos en este penal son golpeados y extorsionados, a cambio de recibir un trato digno de parte de los responsables de esta prisión.

Denunciaron que existe una celda dentro de la cárcel preventiva que le dicen “la plancha”, donde supuestamente son alojados sin tener acceso a sus necesidades básicas, y a merced de otros presos que abusan físicamente de los que son abusivamente llevados a esa parte de la cárcel.

Estas crudas revelaciones fueron revalidadas por la madre de un ex interno preventivo, quien por razones de seguridad no quiso ser identificada. Con mirada de angustia, esta mujer narró a este semanario el martirio del cual afirma fue víctima su hijo dentro de ese penal.

“Me le echaron tres meses de medida de coerción; me lo enviaron para la preventiva, y cuando él entró me dijo: ‘mami, tráigame mil pesos, para pagar para que no me den golpes’. Y le dije que de dónde iba a sacar ese dinero, si no lo tenía. Después, en el transcurso de los días, me le dieron golpes y le comían la cena que yo le llevaba. Él me escribía muchas cartas, diciéndome que eso era un infierno ahí dentro”, reveló esta madre.

Dijo que cuando regresó a ver a su hijo, luego de varios días sin verlo, un policía de puesto en la cárcel preventiva le dijo que la dejaría pasar, pero que ella sabía “lo que había”. Entonces le dio cien pesos al agente, para que la dejara pasar a ver a su hijo. “Cuando entré, lo vi desnudo. Y le dije, ‘¿qué pasó? ¿Y tu ropa dónde está?’ Y me dijo, ‘mami, me la quitaron’. Le pregunté por qué se la quitaban, y me dijo, ‘aquí le quitan la ropa a uno’. Le pregunté al policía qué era lo que estaba pasando. Entonces me sacó y me dijo, ‘venga, doña, ya está bueno de visita”, indicó la mujer.

Señaló que en la cárcel preventiva uno de los principales problemas con los internos es que solo hay tres prisiones, y dijo que en la número dos era donde estaba su hijo, que es justo el lugar donde está ubicada la que le dicen “la plancha”, donde nadie quiere estar, porque además allí los presos están todos amontonados.

Supuestamente, el recluido que quiera salir de esa prisión debía pagar la suma de mil 500 pesos al teniente de turno, para que lo dejaran entrar a una celda más desahogada llamada “la número uno” o 2 mil pesos para trasladarlo hacia la cárcel de Cucama, según describió la madre.

“El teniente (identificado solo como un hombre blanco y alto, oriundo de Yuma) me dijo, ‘si tú quieres que te lo lleve para la “azulita” (cárcel de Cucama), tienes que darme algo’. Y tuve que darle 2 mil pesos”, aseguró la mujer.

Esta madre cuenta que su hijo, cuando estaba parado y se dormía le daban “un galletón” (bofetada), por lo que tuvo que pagarle a un policía que le dicen “el Probó”, para que le permitiera dormir por lo menos una hora. Dijo que no le daban su comida, por lo que un día le reclamó. Su hijo le dijo entonces que se quedara y le diera el dinero de la limpieza, a lo que ella contestó que ‘cuál dinero’.

Su hijo le respondió que debía dar 200 pesos, y que no tenía dinero para esos fines. Dijo que otro preso le dijo a su hijo, ‘bueno, ya tú sabes lo que hay para ti’. “Entonces, le dije que le iba a llevar los 200 pesos, y dijo (después) que no eran 200 sino que eran 300 pesos. Le dije, ‘yo te voy a traer los 200 (pesos), que no tengo 300. Voy a ver dónde yo consigo para tráetelo’. Mi hijo pasó dos fines de semana ahí, y a mí se me fueron más de dos mil pesos que tuve que gastar”, lamentó.

carta Confirman denuncias

Mártires Westheymer de la Cruz, director de los Derechos Humanos Sin Rostro, confirmó que han recibido denuncias de la ciudanía de La Romana, de que en la cárcel preventiva a los presos que llegan nuevo, para poder dormir fuera del baño tienen que pagar una considerable cantidad de dinero.

Señala que cuando se enferman, por la contaminación y las bacterias que se producen en el penal, los parientes de los internos tienen que enviarles antibióticos, pero dijo que los presos nunca reciben esos medicamentos.

Dijo, asimismo, que han recibido informes de que en esta cárcel hay un gran comercio de sustancias prohibidas, por lo que hizo un llamado tanto a la fiscal titular de La Romana, Reina Yaniris Rodríguez Cedeño, como a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), para que den seguimiento a esta denuncia. También para que investiguen si en ese lugar ciertamente se está vendiendo y consumiendo droga, como dicen algunos reclusos y familiares de los internos.

“Personas que estaban presas en ese lugar se han acercado a nosotros para hacernos saber lo que pasa ahí dentro. Y ojo con esto: Se dice que la droga no es la Policía que la entra; que hay otra forma que no queremos revelar por estos medios, pero la están entrando y no tiene que ver nada con los policías que están ahí, para que no vayan a señalar que es la Policía que está incurriendo en ese acto”, precisó De la Cruz.

Indicó además que recientemente se cambió la dotación completa de la cárcel preventiva, justamente por denuncias parecidas. Sin embargo, entiende que aunque la dotación fue cambiada aún continúa la misma situación.

De la Cruz considera que esos reclusos no deben estar bajo los efectos de las drogas, ya que ese es un sistema de reformatorio, que busca regenerar a los internos, para que puedan pagar con justicia el crimen o delito que cometieron, y al mismo tiempo rehabilitarse; no para que se pierdan en ese lugar.

“La preventiva está como en tiempos de la inquisición: Están maltratando para que confiesen quizás hasta crímenes que no han cometido. Se hacen responsables de actos de violencia, de crímenes, sin ni siquiera saber de qué le están hablando, solo para que no le sigan maltratando, enfatizó De la Cruz.

La fiscal Rodríguez Cedeño, al ser abordada al respecto, confirmó que ha recibido también denuncias en torno a estas mismas irregularidades dentro en el Centro de Corrección y Rehabilitación de esta ciudad. “Ya he conversado con la encargada del centro; estamos identificando, investigando quiénes son los oficiales que se están dedicando a estos maltratos, que van contra la dignidad de las personas y derechos fundamentales de todo el mundo, incluyendo los que están internos en el centro de corrección”, informó Rodríguez Cedeño.

Dijo que inmediatamente tengan todas las pruebas necesarias “haremos los reportes de lugar, y los mismos (responsables del centro) recibirán las consecuencias que demanda un comportamiento tan anti ético y poco profesional como estos”, advirtió.

Apuntó que esta situación es una lucha constante, porque “es que uno no domina el comportamiento de otras personas, más lo que sí es deber de uno es supervisar y garantizar que inmediatamente identificado el problema, buscar una solución para evitar que este tipo de atropellos inhumanos se manifiesten”.