Ramiro Sánchez Melo

Ramiro Sánchez Melo recula y pide perdón a iglesias evangélicas

Pedro Santana / [email protected]

HIGÜEY. El encargado del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en La Altagracia, Ramiro Sánchez Melo, explicó que las iglesias evangélicas ya no serán fiscalizadas y cerradas, sino que se harán talleres de concientización a la no contaminación sónica, dirigidos a los cristianos, a los pastores y sociedad en general.

Moisès Arismendy Martìnez
Moisés Arismendy Martínez

El presidente de la Confraternidad de Pastores y Ministerio de Iglesias Evangélicas de Higüey (Confrapamieh), Moisés Arismendy Martínez, dijo que estaba en desacuerdo con la medida que quiere implementar el Ministerio de Medo Ambiente en La Altagracia, de fiscalizar las iglesias evangélicas, ya que a su entender se estarían violando los artículos 45 y 49 de la Constitución, sobre Libertad de Expresión y de Culto, respectivamente.

Martínez también indicó que estaba en desacuerdo con que se tomen medidas estrictas con la celebración de las actividades al aire libre, porque estas actividades, además de ser espirituales son sociales, y que han servido para rescatar a miles de personas que hacían cosas incorrectas.

Aclaró que Medio Ambiente sí tiene facultad para regular los decibeles del sonido, porque puede afectar la salud, pero que era difícil exigirles a los pastores que pongan puertas y ventanas de cristal en sus iglesias, ya que tendrán entonces que comprar electrodomésticos como aires acondicionados, y luego no podrán pagar las facturas eléctricas.

Martínez explicó que el sonido de las iglesias es “limitado y puede durar dos horas”, mientras que el ruido emitido en los centros de diversión dura más horas. Agregó que siempre que los evangélicos hacen cultos fuera del templo piden los permisos correspondientes, y hay alguien que se encarga de controlar el sonido para que no sea estruendoso.

En cambio, el presidente del Ministerio Cristiano la Voz de la Luz, Rubén Darío Castillo, puntualizó que las iglesias, sin importar las religiones, no pueden obligar a los ciudadanos a escuchar lo que no quieren escuchar, y que bajo ningún concepto se violará la liberta de culto, porque no es cuestión de impedirle a nadie que no profese su religión, sino que “se está reglamentando para que este derecho no afecte el derecho de preservar la salud física y psicológica”.

Castillo añadió que la población debería saber que la contaminación acústica produce problemas a la salud física, mental y psicológica y que “toda actividad que perturbe a cualquier ciudadano no debería permitirse, porque es ilegal”.

Ruben Dario Castillo
Ruben Dario Castillo

Dijo que no está en contra de que se hagan las actividades, sino que si se van a realizar no sea de manera ruidosa. Aconsejó a los postores que no pueden poner puertas y ventanas de cristal por falta de recursos económicos, reducir el volumen del sonido.

El abogado Jorge Luis Amador explicó que este en un tema espinoso del cual a la gente no le gusta hablar. Sin embargo, puntualizó que si las iglesias “están fuera de los decibeles pautados por la norma, la están incumpliendo y por lo tanto la autoridad competente debe actuar”.

Aclaró que con la disposición que pretende implementar Medio Ambiente no se violaría la libertad de culto, ya que la Constitución garantiza ese derecho, siempre y cuando esa práctica no vaya contraria a otros derechos.

El debate viene a colación, a raíz de las declaraciones ofrecidas la semana pasada a este semanario por Ramiro Sánchez Melo, quien dijo textualmente que “las congregaciones evangélicas que estén cometiendo un delito serán fiscalizadas, como cualquier negocio o centro de diversión que afecta el medio ambiente a través de la contaminación sónica”.