PINCELADAS / Siete de julio, pinceladas de una vida

Ernesto Rivera (DUKE).

Ernesto Rivera (Duke) / [email protected]

El viaje (6)

De verdad me quedé boquiabierto pues ni siquiera me imaginaba lo que tenía ante mí y le pregunté:¿De quién son estos versos. Quién los escribió? el me contestó: Son tuyos.
Yo le dije, cómo que míos, eso no es cierto. Yo nunca en mi vida he escrito poesía.
Él me contestó. Cuando me dijiste que no te gustaba la noche porque semejaba un día vestido de luto estabas ya escribiendo el primer verso.
Sin salir de mi asombro, verdaderamente impactado comencé a verle de una manera distinta, se me fueron las ganas de estudiar y queriendo prolongar la conversación le pedí que por favor me diera algo más de su producción.
Él me dijo: Mira, el tiempo se nos está pasando. Voy a mostrarte este poema que escribí con mucho sentimiento porque fue para una madre y quiero que sepas que para mí no hay nada más hermoso que una mujer cuando está esperando un hijo. Pero no me pidas más por hoy porque te repito se nos está yendo el tiempo y los exámenes están cerca.
Y fue allí donde me mostró por primera vez su poema “Maternidad”.
Esa conversación fue para mí algo completamente nuevo, como nueva la dimensión en que tendría que considerar a mi amigo en quien jamás imaginé esas cualidades que tenía tan bien guardadas. Y no le permití terminar ahí. Que me importó entonces el estudio ni las cátedras del otro día. Quería saber más y más.
Me confesó: Hay cosas a las que no le doy gran importancia pero suceden y están ahí. A veces me duele la cabeza y siento un calentón en ella que atribuyo a jaqueca. Pero la verdad es que me pongo a escribir y a medida que voy escribiendo el dolor y el calentón van mejorando y terminan por desaparecer.