PINCELADAS / Siete de julio, pinceladas de una vida

Ernesto Rivera (DUKE).

Ernesto Rivera (Duke) / [email protected]

Mirtha Carpio y doña Mariquita (3)
Al enterarse mi comadre que yo estaba escribiendo este libro, se me acerca y me die que no me atreva a publicar el dichoso acróstico si no quiero problemas. Por eso, y porque un día debo comenzar a respetar a mi querida comadre, no lo doy a la publicidad.
Cuando yo leí este capítulo a Mirtha me dijo: está muy bien y, sobre todo, que no publicaras el dichoso acróstico, pero ahí falta mucho por decir. Por ejemplo, las aventuras de nuestra vida de estudiante, que fueron muchas y si se quiere podrían hoy considerarse graciosas y dignas de una antología. No sólo las nuestras, sino las de todos nuestros compañeros.
En ese momento una de sus hijas, Belkys, que estaba sentada junto a ella le pregunta qué era lo que decía el acróstico, y ella mirándome de reojo se lo declamó muy despacio para que no perdiera un solo dato. Belkys rió de buena gana y mi comadre nuevamente me acribilló con la mirada.
Y empezamos los dos a recordar y recorrer uno por uno a nuestros compañeros y compañeras. Comenzamos con Mirthila Ozuna, hija de don Enemoroso y doña Felícita Silvestre; muy buena estudiante, hoy farmacéutica, que no era nada fácil.
El profesor Silva le manda a explicar la clase y Mirthila tiene un periódico en la mano y le hace que no lo oye. El profesor le ordena dejar el periódico y Mirthila dice: profesor Silva, si mi periodiquito no puede estar en mis manos, entonces lo pongo en mis piernas.
El profesor se da cuenta que ella está por molestar y le ordena: señorita Ozuna, quite el periódico de sus piernas.
Si el periodiquito no puede estar en mis manos ni en mis piernas, entonces lo pongo sobre mi cabeza. Señorita, quite el periódico de su cabeza.
Bueno, si mi periodiquito no puede estar en mis manos ni en mis piernas ni en mi cabeza, entonces lo pondré en el suelo.
Si mi periodiquito no puede estar en mis manos ni en mis piernas ni sobre mi cabeza ni en el suelo, entonces me costará sacarlo del aula.