MI OPINIÓN / Todos somos iguales

Leonardo S. Palacio.

Leonardo S. Palacio / [email protected]

El decir que todos somos iguales y que debemos recibir el mismo trato, es una gran equivocación; incluso, podemos trasladarnos a los tiempos bíblicos para demostrarlo. Allí nuestro Señor Jesucristo también tuvo diferencia para con los suyos. Recordar que de sus discípulos, eligió los más allegados a él, lo que demuestra claramente que no todos somos iguales; tampoco tenemos el mismo trato en la sociedad, incluyendo frente a la Justicia. ¡No, no todos somos iguales!
Es normal escuchar personas decir que aquí todos somos iguales y que por tal razón debemos ser tratado como tal. Hoy, con el caso Odebrecht y las personas que están bajo arresto, se demuestra que no todos recibimos los mismos tratos. Ellos tienen privilegios frente al ciudadano común y corriente, incluso, podemos asegurar que decenas de individuos con casos menores a esos, hoy guardan prisión en nuestras cárceles, siendo tratados con una gran diferencia frente a éstos. !El sentir del común es que todos somos iguales, pero no!
En estos días las críticas tienen su mira en que los apresados por el caso Odebrecht están bajo aire acondicionado; mientras tanto, miles de ciudadanos mueren en las cárceles por falta de espacio adecuado, por insalubridad y atención. Sin embargo, funcionarios y empresarios caen presos y son tratados como príncipes. Es ahí la indignación de muchos que, al igual que yo, también pensamos que todas esas comodidades que se les busca provienen por los recursos que han podido obtener del Estado dominicano, o sea, cuartos suyos y míos. ! Siempre y cuando usted tenga dinero, tendrá supremacía!
La diferencia entre los adinerados y los no, radica en cualquier país del mundo, aún no estemos de acuerdo. El trato siempre será diferenciado, más aún cuando se sumergen en los asuntos políticos, esta gran diferencia no sólo se ve en República Dominicana, sino, en la mayoría de los países del mundo. ! Gústenos o no, la diferencia existe!
Su base consiste en que la clase política siempre ha sido subordinada por los grandes y poderosos empresarios, los cuales estarán a sus servicios, y la sociedad bajo las decisiones de esos políticos, lo que claramente nos dice que siempre habrá un poder bajo las decisiones de otros. ¿Hasta cuándo?
La importancia de cualquier individuo estará dada por la misma sociedad que repudia la diferencia entre sí. Sin embargo, es la realidad que se vive hoy día. ¡Qué barbaridad!