MI OPINIÓN / Negligencia o mala práctica médica

Leonardo S. Palacio.

Leonardo S. Palacio / [email protected]

Normalmente los familiares de alguien que fallece durante un procedimiento médico quirúrgico acostumbran no necesariamente en preocuparse por su familiar fallecido, sino por saber cuánto podrán conseguir de parte de los médicos actuantes en dicho procedimiento vía a un proceso judicial.
Las supuestas víctimas dejan atrás que la principal intención del médico es justamente salvar vidas; sin embargo, enseguida buscan abogados, además de que se sienten seguro que hubo mala práctica médica o negligencia, todo esto basado a un interés pecuniario, dejando atrás los sentimientos de dicho familiar. Estos casos están descritos en los libros de medicina, pueden pasar, pero no significa que hubo mala práctica médica y mucho menos negligencia.
Las víctimas vía a sus abogados y quizás por sugerencias de otros interesados, acostumbran llevar esos casos por lo penal, pensando de esta manera en obtener mucho mayores beneficios económicos y más rápido, ya que el tiempo máximo según el artículo 147 del Código Procesal Penal, es de cuatro años después de conocer la medida de coerción. Sin embargo, muchos desconocen que el hecho de un paciente morir en un procedimiento médico quirúrgico, no necesariamente es por negligencia médica y mucho menos mala práctica.
Sí bien es cierto que el artículo 319-del Código Penal establece lo siguiente: “el que por torpeza, imprudencia, inadvertencia, negligencia o inobservancia de los reglamentos cometa homicidio involuntario, o sea causa involuntariamente de él, será castigado con prisión correccional de tres meses a dos años, y multas de veinte y cinco a cien pesos.
A la hora de realizar un procedimiento quirúrgico, el médico debe asegurarse que el paciente se ha practicado todos los análisis preoperatorios, tales como el cardiológico, anestésico, entre otros, además de contar con la aprobación de su paciente para dicho procedimiento.
Las complicaciones de los pacientes están descritas en los libros de medicina, por lo que se debe ser cauteloso a la hora de dar un calificativo a un fallecido en un procedimiento quirúrgico. Si todo se hizo tal y como mandan los libros, si fueron tomadas todas las precauciones de lugar, si se actuó en el momento indicado y con los medicamentos y especialistas indicados, y además el procedimiento fue hecho tal y como establecen las normas y reglamentos médicos; entonces, aún en ese procedimiento quirúrgico, habiendo fallecido el paciente, no existe base jurídicas para darle el calificativo a los médicos, como torpeza, negligencia, imprudencia, mala práctica, inadvertencia, inobservancia entre otros.