MI OPINIÓN / El modus operandi

Leonardo S. Palacio.

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Como si viniera de una película de ciencia ficción, según lo dicho por el pueblo, el senador

por la provincia La Altagracia pudo engañar al presidente Danilo Medina en las pasadas elecciones, cuando éste le prometió más de 300 mil votos, pudiendo sólo conseguir no más de 17 mil, lo que dejó al desnudo su decadencia de liderazgo político. Al cabo del tiempo y basado en el pobre papel hecho en la contienda electoral pasada, pensábamos que iba a recapacitar, y por lo menos dejaría de hacer “coca” a sus llamados amigos y opositores, pero visto las visitas y ofrecimientos que desde ya está orquestando este  caudillo, no nos queda la menor duda que seguirá jugando con la dignidad de personas serias y responsables. Son muchos los políticos que éste ha hecho de ellos lo que le ha dado su real gana; cuando los necesita, los buscas y luego si piensa que les hacen sombra, los bota como si nada le importara; aunque siempre aparecen gallos tontos (“políticos”) que caen en las garras del guaraguao, sin percatarse que en cualquier momento los dejará caer sin tomar ningún tipo de consideración.

Para el pueblo común, la política pasa cada cuatro años; sin embargo, los políticos no lo ven y mucho menos lo aceptan así. Siempre  están activos en miras de las contiendas venideras; justamente es el caso del senador Amable Aristy, que ha comenzado a reunirse con políticos que tiempos atrás los botó de su entorno. Ahora se reúne con ellos ofreciéndoles candidaturas. Es el caso del señor Radhamés Carpio, en l zona de Bávaro y el señor Crucito, ex candidato por el Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), que busca llevarlos a su entorno y luego dejarlos caer para así políticamente hacerlos añicos.

Ojalá estos líderes entiendan que no vale la pena dejarse usar por alguien que solo busca cuidar sus propios intereses y, por demás, su liderazgo está entredicho.