LEONARDO PALACIO

Mi opinión: Los partidos y sus militantes

Leonardo Palacio [email protected]

Los partidos políticos dominicanos se ven atrapados cuando sus militantes exigen su recompensa por el trabajo invertido por ellos, principalmente en las campañas políticas; sin percatarse que nunca podrán ser recompensados todos los militantes de cualquier partido.

Sólo el partido de Gobierno puede emplear unos cientos de miles de militantes, algunos desempeñando un trabajo y otros nombrados como botellas sin importar el costo que implique, de todo modo estos supuestos empleados son pagados con el dinero del Estado Dominicano “dinero del pueblo.

Otros partidos, aún no estando en el poder, pueden y han mantenido algunos que otros de sus militantes nombrados por lo menos cobrando un sueldo; esto, porque la Junta Central Electoral debe pasar un cheque a cada partido político, según sea su rol jugado en las contiendas políticas electorales; es decir, regalarle a los partidos políticos el dinero del pueblo para estos mantener los miembros de dicha organización (vagos).

Si bien es cierto que en cualquier país donde existe un poco de democracia también deben existir partidos políticos, de esta manera sus ciudadanos tienen la oportunidad de elegir la opción de su preferencia; sin embargo, en nuestra República Dominicana, los partidos políticos no juegan el papel para lo que se supone que fueron creados.

Para nadie es un secreto que los partidos políticos en nuestro país, se venden y se compran como sí se tratase de cualquier mercancía en oferta. Solo se necesita de algunos millones de dólares o pesos dominicanos para usted adquirir un partido, estos son comprados por empresarios o políticos, para con dicha organización cotizar su valor en el mercado y exigir una buena suma de dinero para apoyar principalmente al partido de gobierno, que es quien más puede pagar por los recursos que maneja del pueblo dominicano a su antojo, para con los mismos comprar voluntades.

Según la Junta, República Dominicana tiene un aproximado de 26 organizaciones políticas, en su mayoría ningunas obtienen el uno 1% en los comicios electorales y, es por esto, que todos dejan ver su refajo cuando llegan las contiendas electorales.
Las prácticas de todos esos partidos a seguir, es la compra y venta entre ellos según los votos con que cuenten cada organización.

Sería de suma importancia la Ley de Partidos Políticos; sin embargo, quienes más beneficiados podrían ser, es justamente los partidos minoritarios, y es ahí donde por años sólo se habla de esta ley sin interés de los grandes políticos y su aprobación.

Cualquier ley sometida en las cámaras legislativas de República Dominicana debe contar con la anuencia de los tres grandes partidos, de lo contrario no podrá ser aprobada por los legisladores; ellos se deben a sus respectivos partidos, no a la sociedad como se nos hace creer. Son por estas razones que aún nuestro país no cuenta con la Ley de Partidos.

Ojalá nuestros políticos dejen de pensar tanto en sus intereses, y de una vez y por toda se le dé carácter a la Ley de Partidos; de esta manera, nuestro país podrá tener organizaciones con un poco más de responsabilidad frente al pueblo, además la Junta Central Electoral podrá exigir y controlar un poco frente a las organizaciones mayoritarias y tratar de no permitir algunas que otras bellacadas hecha por éstas y sus llamados políticos.