MI OPINIÓN / La segunda reelección y sus maldades

Leonardo S. Palacio / [email protected]

El presidente Danilo Medina canceló a Diandino Peña por los rumores que suenan en su contra, después del reportaje hecho por Alicia Ortega. Eso está bien, todos los corruptos deben ser cancelados y sometidos a la Justicia sin distinción de persona.
El problema consiste en que no exactamente es lo que se busca hacer; simplemente comenzó la persecución de un sector o bando político en exclusivo, en este caso de los amigos de Leonel. ¡Qué forma tan cobarde de comenzar con la segunda reelección de Medina!
Yolanda Martínez adjudicó obras a su esposo, sobrevaluada; el presidente Medina lo sabe, sin embargo, no actuó, lo que nos deja dicho que aquí se cancelan algunos funcionarios, mientras que otros, hagan lo que hagan no son cancelados, o nuestro Presidente tiene corruptos preferidos. ¡Qué barbaridad!
¿Será que Yolanda Martínez tiene algún melao diferente? ¿Será que Danilo Medina tiene corruptos preferidos? ¿Será que comenzó una cacería en contra de todos los amigos del ex presidente Fernández? ¿Cuánto cobraría Alicia Ortega por ese reportaje y quienes estarían detrás de esto?
Esas y muchas preguntas más son las que debemos hacernos, y así sacar nuestras propias conclusiones y saber que tan real sea la lucha contra los corruptos. No podemos negar que en ese reportaje quedó al descubierto todas las barbaridades cometidas por los funcionarios. Sin embargo, huele a suspicacias que sea uno de la corriente leonelista que le haya tocado, en este caso a Diandino.
De ahí se deriva su cancelación. Ahora deben actuar y llevarlo a la Justicia para que demuestre de dónde sacó todos sus bienes, y no quedarse en una simple cancelación. ¡Hasta cuándo!
Estamos en total acuerdo con el sometimiento a la Justicia y la impunidad de todos los corruptos. Pero en este caso no se trata de ir detrás de los corruptos sino ir detrás del descrédito de todo aquél que tenga algún vínculo con Leonel Fernández Reyna, así buscar los malos comentarios de parte del pueblo en su contra. ¡Cuántas maldades!
Quiera Dios que puedan entender que el pueblo no aguanta más sus mentiras y que hoy en día busca por todos los medios salir de ellos. ¡Qué maldaosas están estas autoridades!