OCURRENCIAS / Las mujeres bien portadas

Sonia Castillo.
Sonia Castillo.

Sonia Castillo / [email protected]

Las mujeres bien portadas, rara vez hacen historia”. Estas son palabras de Anna Eleanor Roosevelt, diplomática y activista estadounidense por los derechos humanos. También fue primera dama de los Estados Unidos y esposa del presidente Franklin Delano Roosevelt. Y es considerada como una de las líderes que más ha influido en el siglo XX, aunque algunos solo la recuerden como esposa de un hombre.

Esta frase es una de mis favoritas porque nunca he sido bien portada. Siempre he sido una pequeña rebelde, pero no de las que hacen rabietas y travesuras, soy de esas que llaman rebelde porque no se deja sugestionar, una de esas mujeres difíciles de convencer con palabras bonitas. De esas que no creen en lo que les dicen, solo en lo que su corazón les dicta. De esas que saben entregarse a lo que les apasiona.

Esas que ponen en su puesto al más macho, y hasta a la más hembra cuando tiene que hacerlo. De esas que saben que el mundo es suyo, pero no esperan a que se lo lleven en bandeja de plata, al contrario, todo lo que tienen lo han conseguido con esfuerzo, porque se lanzan, porque lo intentan. De esas que se comprometen con una causa y no la abandonan. De esas que en pequeña o gran medida hacen historia.

Y si me preguntan cuál es mi mal portada favorita, este espacio me quedaría corto; pero nunca dejo de mencionar a mis queridas Mariposas, las Mirabal. Esas fueron rebeldes e hicieron historia.

Y como ellas hay muchas mal portadas. En realidad, hoy en día la mayoría somos mal portadas, y llevamos el título con orgullo porque estamos destinadas a hacer historia, en un mundo dominado por las etiquetas.

Y si portarse mal es la condición para hacer historia, te invito a que te portes mal, pero en el buen sentido de la palabra.