OCURRENCIAS / La historia ¿es cíclica o lineal?

Sonia Castillo.
Sonia Castillo.

Sonia Castillo[email protected]

El pasado miércoles, tuve la oportunidad de participar en la puesta en circulación del libro Voces en el Desierto de Italia Guerrero. Higüeyana, que aun con sus raíces radicadas en la ciudad de Santo Domingo desde hace varias décadas, goza del cariño y respeto del pueblo que la vio nacer. Mi participación fue corta, y la idea principal de mi discurso planteaba que la vida es cíclica. Esta idea fue inspirada en uno de los artículos del libro Voces en el Desierto, y también en la teoría del eterno retorno. Pero como mi participación fue corta por el tipo de evento del que se trataba, aprovecho esta vía para abundar en mi reflexión.

La teoría del eterno retorno afirma que una vez cumplido un ciclo de hechos, estos vuelven a ocurrir con otras circunstancias, pero siendo básicamente semejantes. Y aunque es propio de la razón humana creer que la vida es lineal y ascendente, autores como Vico, Maquiavelo, Nietzsche, García Márquez y Borges, han encontrado inspiración en el eterno retorno.

Al menos yo, creo que la vida es una historia de nunca acabar, porque cada momento, cada palabra, cada gesto, cada acción, gira sobre un eje y cada cierto tiempo la historia vuelve a repetirse, con la condición sine qua non de que lo único que si cambia son los personajes y quienes escriben las historias.

En el siglo XVIII se hablaba de Revolución Industrial y hoy hablamos de Revolución Digital, distintas épocas, pero básicamente la misma idea: modernización de los procesos industriales. En 1955 una mujer llamada Rosa Parks rehusó levantarse de su asiento en un autobús, y en 2012 Malala Yousafzai fue baleada por subir a un autobús, distintas épocas, pero básicamente la misma idea: lucha por los derechos civiles. Y aunque pudiera abarrotar estas páginas con innumerables ejemplos, me limito a los antes expuestos para comprobar mi postura.

Y es que mientras exista gente que este viva, que sienta y que piense, la historia no se detendrá; porque la vida es una historia de nunca acabar.