Mercedes Marcelino muestra los rayos x del accidente

Mujer denuncia despido ilegal del Ministerio de Agricultura

Martín Sánchez / [email protected]

Verón. Una mujer que trabajaba como fumigadora denunció que fue cancelada injustamente del Ministerio de Agricultura, cuando tenía licencia médica por un accidente que sufrió cuando iba hacia el trabajo. Mercedes Marcelino, de 43 años, manifestó que tras sufrir un accidente buscó cinco licencias médicas para llevarlas a su trabajo.

Sin embargo, los administrativos de la Dirección Provincial del Ministerio de Agricultura le entregaron una carta como abandono de trabajo, cosa que según ella nunca reportó.

Y peor aún, según relata esta madre soltera, cuando se estaba tratando el accidente descubrió en el diagnóstico que tenía ganglios linfáticos en el lado derecho de cuello y tuberculosis, debido a que el Ministerio no le dio el equipo para protegerse de productos quí- micos, como el FG120.

El accidente sucedió el 29 de julio del año pasado, cuando iba en un camión hacia Higüey juntos a dos compañeros de trabajo. Pertenecía al equipo de fumigación del Programa de Erradicación de la Mosca del Mediterráneo (Moscamed-RD). De ahí hasta la fecha, ha vivido un calvario, según cuenta, debido a que no tiene dinero para costear los medicamentos y tampoco el Ministerio le ha querido entregar la liquidación.

Cuando se ausentó dos días para tratarse el accidente, le indicaron en la oficina que ya no estaba laborando allá, y que ella había abandonado el trabajo.

Expresó que al momento del accidente tenía un año laborando como fumigadora y cobrara un salario de 800 pesos diarios. Marcelino denunció que la ingeniera Aracelis González, jefa del grupo de Verón, y Francisco Martínez Pujols, coordinador del Ministerio en la provincia de La Altagracia, les han hecho la vida difícil, porque estos son los responsables de que no les hayan pagado las cinco licencias médicas y tampoco su liquidación.

“Ese señor (Martínez Pujols) se tocó la mano en el pecho y me dijo que a mí no me iba a entregar ningún dinero. En ese momento se me salieron las lágrimas”, relató la mujer con los ojos aguados. También narró que ha ido un sinnúmero de veces a Santo Domingo a canaliza el dinero que le corresponde, pero entre allá y aquí, la tiene “como una pelota” y que se han burlado en su cara.