Montessori, más que un método es una filosofía de aprendizaje

Rossanna Figueroa / [email protected]

Verón. Montessori, más que un método de aprendizaje, es considerado una filosofía enfocada en desarrollar académica y de forma integral al individuo desde los 18 meses de edad, con la visión de convertirlo en un ciudadano de actuación responsable, independiente, competente y de pensamiento crítico.

Así lo explica Francisca Sánchez Guerra, educadora y directora de Villa Montessori School, quien precisa que ese método de aprendizaje, creado a finales del Siglo XX por la primera médica italiana, María Montessori, provee al niño herramientas para la formación de un ciudadano responsable, que puede insertarse en cualquier parte del mundo. Sus fundamentos satisfacen la Teoría del Constructivismo, cuyo principal exponente fue Lev Semió- novich Vygotsky, un psicólogo ruso de origen judío, y uno de los más destacados teóricos de la Psicología del Desarrollo, fundador de la Psicología Histórico-Cultural.

“El Montessori es un método completamente constructivista, con un currículo basado en este método, y el único que tiene cómo aplicarlo es Montessori, porque el constructivismo se fundamenta, precisamente, la premisa es que se construye el conocimiento en base a un conocimiento previo”, explica.

Staff de guías (maestras), de la Villa Montessori School, en la zona turística
Staff de guías (maestras), de la Villa Montessori School, en la zona turística

Sánchez Guerra sostiene que: “eso es lo que hace el método Montessori, o sea, en base a los conocimientos adquiridos, al niño se le permite y se le facilita nuevas experiencias, con materiales manipulativos que él puede seleccionar según sus intereses y su ritmo de aprendizaje”. Explica que María Montessori observó la forma en que se desarrolla el niño, y proveyó los aspectos curriculares e integrales del método, para que se desarrollara positivamente, comenzando en un ambiente preparado para esa etapa del individuo.

“Como decía María Montessori, el mundo está diseñado para los adultos, y ella hizo lo contrario; dise- ñó los salones de clases para niños, dependiendo las edades. Pero, desde mi punto de vista, ¿qué hace tan única esa metodología?, los principios de responsabilidad, solidaridad y manejo de conflictos, postulados básicos para el alcance de la paz y el interés genuino por el niño, en los que basó su metodología la médico y cientista social”, resaltó.

LA VILLA MONTESSORI SCHOOL

Sánchez Guerra explicó que el centro educativo, ubicado a la altura del kilómetro 8, del Boulevard Turístico del Este, desde hace alrededor de nueve años se mantiene fiel a la metodología Montessori, por lo que para garantizar esa filosofía, desde el principio decidieron crecer sólo hasta el sexto grado de primaria. “Ya en el área de Media comienzan otros períodos sensitivos y otras complejidades en el método Montessori, y eso hace que nosotros nos inclinemos mantenernos hasta sexto, para hacerlo bien.

Entendemos que un niño formado hasta sexto en la metodología Montessori será exitoso con esa base en cualquier centro educativo al que se integre para completar su proceso educativo”, señaló. Indicó que ofrecen una forma ción íntegra, en la que los valores no se imparten como una clase, sino como un quehacer diario, tras indicar que desde los niños más pequeñitos, desde 18 meses en adelante, se le comienza a dar las oportunidades de ayudar en su ambiente y en su comunidad, que es el salón de clases, poniendo los materiales en su lugar, manteniendo todo en orden, cuidando esos materiales, ayudando al compañero en caso que lo necesitare.

Sostiene de esa forma los niños aprenden a aceptar la responsabilidad de las acciones realizadas y el valor de la solidaridad.

Asimismo, el trabajo en equipo y el liderazgo. “Los salones Montessori están diseñados de forma que favorezcan los trabajos en grupo, pero no sólo esto, sino la mezcla de edades, con características comunes, dentro de los llamados planos de desarrollo. “Esta integración es una relación obvia, para que el niño mayor se convierta en facilitador en algún momento hacia el niño menor, lo que es lo más favorable en una comunidad de aprendizaje; o que el niño experto, que no necesariamente tiene que ser mayor, pero que es experto en algo, pueda aportar sus conocimientos a los demás.

María Montessori se centró en los planos del desarrollo del niño: período sensitivo del lenguaje (0 a 6 años), con una subdivisión de lenguaje hablado hasta los dos años y medio, aproximadamente; y el sensitivo de la exactitud (inicia a los 4 años). Otros principios que conforman este método es el de la decisión, movimiento y trabajo en grupo cooperativo.

“Desde los pequeñitos, incluso continuando en Básica, los materiales didácticos están diseñados para integrar el movimiento, desde apareo, clasificación, orden, clasificar por diferentes objetos; en todos los casos, hay desde los movimientos más complejos, hasta los más sencillos”, dijo Sánchez Guerra.